domingo, 15 de agosto de 2010

Mi Amante

Mi Amante

_ Es obvio que si iniciara una convivencia con él pasaría a ser lo mismo que un “marido”_ le respondió a su amiga mientras caminaban a buen ritmo por la extensa playa.
_ Si  se divierten juntos, logran reírse de las mismas cosas, piensan de una manera muy similar y de “lo otro”¡ni  qué mencionarlo!...no veo por  qué no habría de funcionar una relación estable, limpia, de puertas abiertas_ elongaba los brazos en tiempos de tres sin perder el ritmo ágil que su amiga la obligaba a llevar tres veces por semana desde que estaban de vacaciones con sus respectivas familias.
_ Todo eso se perdería irremediablemente_ el suspiro fue en parte por la gimnasia y en parte por la frustración_ nuestras conversaciones girarían en torno a las cuentas, los colegios de los chicos que no dejan de aumentar, las idas al mecánico, la falta de tiempo, el sueldo que no alcanza y…¡Que no va a alcanzar por más que sea injusto comparado con el ritmo laboral!_
Se detuvieron un momento para estirar la columna y girar ciento ochenta grados, continuando con la charla y el ejercicio.
_No sé, no creo en los complementos extramatrimoniales…vos discutís mucho con tu marido en todo lo cotidiano porque ven las cosas desde perspectivas diferentes, las soluciones que se les ocurren a cada uno son casi incompatibles, la idea de un día distinto para él es cargar a los chicos, la perra, combustible e ir al medio de la nada a comer un asado y dormir la siesta debajo de un árbol y la tuya es organizar a tus hijos para que duerman afuera, ir a la pelu, “vestirte”, cine y un trago por ahí, mientras él lucha por mantenerse despierto._ cuando llegó a este punto ambas se reían y trazaban un camino zigzagueante por la arena
_En una etapa muy lejana esas diferencias mantenían el equilibrio en nuestra pareja, si él se acobardaba ante un proyecto yo hacía el listado de los “pro”, si a mí me asustaban los gastos fijos él siempre encontraba la manera de minimizar y darme seguridad,
si había que tomar una decisión radical en las costumbres por el motivo que fuera entre los dos sopesábamos hasta que punto convenía o no…_
_ No creo que eso haya cambiado tanto, me parece que buscar puntos en común que ayuden a salir adelante siempre va a ser mejor que “aislarte” en tus encuentros con tu amante, estás restando en la relación, quitando oportunidades, dividís en lugar de sumar posibilidades… no te permitís negociar, buscás tu bunker y queda la familia en otro plano_
_Te equivocás, le estoy dando la posibilidad a mi familia de seguir siéndolo, sin esas horas de alegría, charla desinteresada, películas, de sentirme mujer, ver que todavía hago brillar los ojos de deseo, saber que hay un hombre impaciente por disfrutarme, el final hubiese llegado… me carga todas las pilas para que mis hijos y mi marido encuentren todo en orden, vacaciones juntos, navidades sin” te toca o me toca” como en las familias divorciadas y eso sólo para empezar_ caminaron un trecho sin hablar, el sol comenzaba a picar y en un rato la playa comenzaría a llenarse de turistas.
_ ¿Nunca pensaste entonces en la posibilidad de separarte y con el tiempo blanquear?_
_Jamás,  se convertiría en más de lo mismo…pero peor,  porque los problemas de mis hijos no serían los de “sus” hijos, y allí terminaría para mí todo idilio_
_¿No sospecha? ¿Nunca sentiste la necesidad de hablar con tu marido? ¿Ni por un segundo te carcome la culpa?_
_ Al principio…pero cada vez que en mi casa se armaba el caos y  él me “dejaba libre” para arreglarlo o hacía caso omiso a todos mis planteos, en el único lugar que volvía la tranquilidad, la dignidad de ser escuchada y valorada, era en brazos de mi amante y de esa  manera encontraba las fuerzas para resolver desórdenes familiares sin claudicar, ni descargarme con los chicos, la perra, el trapo de piso, el cigarrillo o los postres. En fin, en mí funciona así, mis hijos tienen la madre que esperan, mi marido llega cada día esperando la comida caliente, el televisor y un poco de tranquilidad y yo cubro los baches de todos mientras pienso en el libro que quiero comentar con mi compañero, en el consejo que voy a pedirle para tal o cual cosa, en el perfume que me regaló sin motivos…Pero, sobre todo en  lo que  nos reímos juntos, en la alegría que me cierra el pecho hasta casi no poder respirar, en el pulso que siento latir fuerte en mi cuello cuando sé que en minutos sus ojos pícaros van a estar posados en mí y por toda una hora completa voy a sentirme viva, feliz.-
Cada una quedó sumida en sus propios pensamientos mientras tomaban una de las calles que las llevaría a los chalets colindantes que alquilaran.
_No sé, te entiendo pero no lo comparto, si yo al apoyo y a la alegría no la encuentro en casa no puedo seguir adelante, no me interesa quedarme y durar para no atravesar todo lo que acarrearía continuar cada uno por su lado…Tarde o temprano tu amante va a terminar por aquietar tu pulso, o aburrirte, o exigirte más. Es muy difícil que continúe todo tan estable mucho tiempo, invariablemente uno de los dos va a esperar algo más y ahí ¿qué hacés?. Buscás una  segunda opción  para que te ayude a soportar a tu amante original?_
_ No, probablemente se termine, conoceré a otra persona…o no, no sé, hoy logré tener lo que necesito para mí y es más de lo que muchos pueden decir.
Mientras se acercaban a sus hogares temporales vieron a sus chicos correr hacia ellas protestando por la demora, pidiendo las mallas, las tablitas para barrenar; vieron a sus maridos cargando los coches con las heladeritas, sombrillas, sillones y toda la “mudanza” que significa un día de descanso en familia, junto al mar.

                              Patricia, junio de 2008.

2 comentarios:

  1. Toda mujer necesita un hombre que la escuche; un hombre que la haga reír; un hombre que la llene de regalos; un hombre que la haga gozar en la cama. Pero lo más importante es que el marido jamás se entere de la existencia de los otros cuatro. Será justicia.

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