lunes, 2 de marzo de 2015

UNA HISTORIA DE OTROS TIEMPOS....

Una historia de otros tiempos.

No existían  los medios de comunicación de hoy, eso es seguro.
Las noticias volaban más por chimentos que por otro modo más convencional.
Contaban  con mensajeros… hermanitos menores o vecinitos, a menudo usados por los novios y amantes de la época, encargados de entregar una nota, esquela, carta cuidadosamente cerrada y en absoluto secreto.
Eran contadas con las manos las adolescentes que continuaban sus estudios después de la escuela reglamentaria, ella era una y las rejas de los  fondos del esa hermosa y respetable escuela para señoritas contaba con secretos dignos de plasmarse en pluma, papel o como en este caso, en arte virtual.
Los diecisiete la encontraron en el corazón de una familia de clase media, que se daba sus gustos, tenía algunos privilegios…un coche para pasear los fines de semana, una habitación amplia que compartía sólo con una hermana, un sábado al mes estrenaba vestido nuevo hecho por las manos mágicas de su madre y con las excelentes telas de la sedería donde era contable su padre.
La menor de tres hermanas y mayor a los dos hermanitos que la seguían con poca diferencia de edad, estaba acostumbrada a confiar a su madre los secretos que atribulaban su alma.
Eran compañeras, hábiles las dos con las agujas, bordaba que era la envidia de cualquier encaje francés, y su voz dulce erra la preferida en el coro de la iglesia los domingos, donde toda la familia acudía puntualmente y colaboraba fervientemente dejando el diezmo para purgar cualquier culpa que se haya traspapelado de rodillas al confesionario.
La sala de costura de la casa familiar, era la primer habitación que daba a la galería, el gigantesco costurero de pie, hecho con mimbre y que guardaba tantos tesoros como un cofre, era el mudo oyente que las acompañaba cada tarde en el descanso, donde ambas zurcían, remendaban y también confeccionaban las prendas que lucirían orgullosos los demás miembros de la familia.
Las hermanas se unían ocasionalmente a la hora del radioteatro, pero la más grande, pronta ya a casarse estaba muy embarullada con los preparativos y las visitas que hacía su novio a la salida de la tienda donde trabajaba de dependienta y la del medio vivía más dentro de su mundo que en el real.
En cuanto a los varones, se debatían en comenzar con los pantalones largos y todavía treparse en los altos árboles del fondo, cazando pajaritos o espiando a los vecinos….pronto comenzarían como cadetes temporales en la sedería.
Los años pasaron de manera tranquila y apacible, era un hogar tranquilo, seguro, donde la batuta era manejada por el padre para los permisos en general y por la madre que hacía de filtro para elegir y  las cuestiones que se presentarían al jefe de la familia.
A los veinte, daba clases particulares de idioma durante la mañana, había egresado con honores su hermana mayor se había casado, los varones estudiaban y trabajaban, la del medio cuando lograba sacar la nariz de las novelas que devoraba incansablemente y se conectaba con el mundo, lograba exasperar tanto a su madre como a su padre porque no tenía ni remota idea de lo que haría con su vida.
El padre acostumbraba a leer las noticias después de la cena, por lo general entregaba las páginas de sociales luego de repasarlas ligeramente, al grupo femenino del hogar, que se divertía comentando enlaces, participaciones, tés a beneficios, bailes de carnaval, sorteos y también copiaban algún modelo lucido por alguna señora de la alta sociedad local.
Y a los veintitrés se enamoró perdidamente.
Confió a su madre ese sentimiento que parecía desbordarla.
Había bailado con él en el club varias veces por eso, no fue necesario describirlo, su madre lo tenía bien visto….algo en él no le cerraba.
Demasiado obsequioso, muy atento y a la vez…escurridizo.
Llegaba siempre tarde, casi promediando la medianoche.
Eso significaba que era sastre, músico, o bien….tenía compromiso y acudía después de la cita con quién fuera su novia.
A ella le brillaban los ojos buscándolo en la pista de baile….imploraba a su mamá que la llevase cada sábado, lo cual era impensable para una señorita de bien, se acordó que irían dos veces al mes luego de que sus hermanos y padres hubiesen cenado, el más grande las acercaba en coche junto a la vecina y sus dos hijas.
Y alguna que otra vez se quedaba él también a disfrutar de la orquesta típica.
El joven, apuesto como pocos, caballero, no era un dandy, pero había poca diferencia, hablaba con corrección, fumaba con estilo, bailaba como si hubiese nacido para eso y cuando la tenía en sus brazos los ojos de él parecían quemarla viva.
Tanto imploró a su madre que lo conociera, que lo presentaran al padre, puesto que de otra manera no podría recibirlo ni salir a pasear con él, que la madre cuidadosamente fue preparando el terreno y el día tan esperado llegó al fin.
Él se presentó con flores para la madre, tabaco para el padre y masas de la mejor confitería para acompañar el café.
El apellido del joven sonó familiar al padre.
No dejó muy en claro a qué se dedicaba, algo referido al comercio, pero no fue muy específico, solicitó permiso para frecuentar a la señorita, y se excusó a la media hora con un compromiso impostergable.
En el zaguán de la casa quiso despedirse como novio, no como un visitante, ella moría por un beso real, el que soñaba, el que su hermana relataba embobada con sus novelas rosa, ese de los radioteatros….fue arcilla entre sus labios y ni que hablar entre sus manos.
No lograba volver a la realidad.
Quedó convenido que el padre daría su asentimiento o no al cabo de una semana.
Ellos se encontraron a escondidas un par de veces, cuando ella fue a comprar libros para sus alumnos, metros de cinta a la mercería del centro, eran encuentros furtivos y en cada ocasión los besos de él, los susurros, las manos que ceñían su cintura la dejaban a kilómetros del suelo.
No se reconocía….no era ella, tan pacífica, ecuánime, pensante….jamás había ocultado nada a su madre….pero prefería mantener estos encuentros en silencio hasta que el padre diera su aprobación.
En el tranvía el trayecto se le hacía breve, rememorando una y otra vez esos besos, más de una vez seguía de largo en su parada, su madre la encontró con la mirada perdida y la costura en el regazo….”te estás pareciendo a tu hermana…pero lo de ella es inofensivo…jamás un hombre se va a parecer al de una novela”.
“El  si mamá” respondía ella.
Una noche el padre llegó de trabajar, diciendo que ya había encontrado de donde le sonaba el apellido y era de una gran compra que se había hecho en la sedería.
Metros y metros de organdí, seda, encaje y raso, no todo a su nombre pero había trajes encargados para el caballero tambièn.
Eso solo podía significar una cosa: Boda.
Por supuesto que ella lloró y lo defendió de semejante ultraje, podía ser una hermana, una prima, un pariente, los apellidos no eran exclusivos de una sola persona ¿no?.
El padre no dio su consentimiento.
Quería investigar un poco más.
El hermano menor les hacía de mensajero por medio de su bicicleta, ella le rogó que fuera sin demora a entregarle una carta donde expresaba lo comentado por su padre, sus suposiciones y el dolor que ella sentía en el alma.
Respondió con una escandalizada negativa y la propuesta de organizar una huída juntos si su padre no daba el consentimiento, él la amaba, no estaba dispuesto a esperar…se encontrarían cada martes y viernes en el paseo del boulevard, en las calles cercanas al centro, ya buscaría él un lugar donde vivir juntos y casarse a escondidas, para que su padre ya no pudiera impedirlo.
Fue preparando su ajuar, bordando, toallas, manteles, servilletas…. Era todo tan hermoso y delicado….digno de una princesa, se imaginaba usando aquellos tesoros con su amor, yaciendo bajo las sábanas blancas con las iniciales de ambos entrelazadas en un perfecto calado.
Confió a su madre el secreto… la miró con ojos tristes, no podía impedirlo, pero no agoraba nada bueno.
En uno de esos encuentros su amado de ojos intensos y palabras que quemaban en el vientre, le mostró el lugar donde vivirían, había hablado con un juez, puso fecha para la fuga y posterior casamiento, un amigo los ayudaría, la esperaría a ella el lunes siguiente, en un coche de alquiler a media tarde, mientras su padre estuviera trabajando.
En esa habitación de una respetable pensión dirigida por un matrimonio de mediana edad, él la convirtió en mujer…SU mujer…ella no se negó a la prueba más irrefutable de su amor, al fin y al cabo él estaba moviendo cielo y tierra para sortear los obstáculos que su propia familia ponía a su felicidad…. después de la semana siguiente, vendría un período de enojo por parte de su padre, pero al verla tan plena y feliz, todo cambiaría para bien, y él la presentaría a su gente como su esposa.
Volvieron a su nido de amor una y otra vez durante esos días…. ella planeaba mentalmente algunos cambios para hacerlo más hogar, más íntimo….le dolía el alma de amor al ver que él había alquilado ese lugar, contando con una buena casa y familia donde vivir.
El viernes acordaron no verse hasta que el lunes ella saliera de la casa con sus cosas.
Así dispondría de más tiempo para estar con su afligida madre y preparar todo cuidadosamente envuelto en papeles de seda azul y hojas de violetas disecadas.
El domingo, al atardecer, mientras el padre leía el periódico en el patio y ellas escuchaban la radio, les llamó la atención un golpe seco contra el diario y el padre que jamás levantaba la voz exclamaba casi a los gritos..” tenía razón!!!!! Tenía razón de no dar mi consentimiento a ese mequetrefe”.
Ambas lo miraron sin entender…sin querer comprender.
“Anoche contrajeron enlace en la Catedral Metropolitana, la señorita fulana de tal, miembro de la más rancia sociedad no solo local sino de linaje que se remonta a la época de la colonización, con el señor…..”…. citó el padre en tono triunfante mientras les pasaba la foto y epígrafe donde el amado que al otro día debía convertirla en la mujer más feliz del mundo, posaba sonriente y feliz para la foto junto a una jovencísima novia que lo miraba arrobada.
La madre la abrazó con fuerza, la apretó muy fuerte contra su pecho.
Nunca supo en qué momento volvió en sí, cuándo dejó de mirar esa foto que la ahogaba, si transcurrieron horas o días hasta que dejó de murmurar “tiene que ser un error”….perdió fuerzas, peso, a su padre no le contaron toda la verdad, porque lo buscaría hasta poder matarlo trayendo una nueva desgracia a la familia.
Los hermanos juraron vengarse.
Cuando logró mantenerse en pie, fue a la pensión, habló con la encargada que le dijo que él vivía ahí desde hacía no mucho, no le conocía familia ni amigos, al parecer había puesto “en apuros” a una joven de alcurnia y se arregló una boda no muy apresurada en realidad porque se radicarían en el exterior, la familia tenía negocios afuera y él iría de encargado, había saldado lo que se debía del cuarto y retirado sus pocas cosas…no, no sabía más nada….lo lamentaba.
Lloró mucho y durante muchísimo tiempo.
Ya no era el cascabel de la casa, la voz fervorosa de la iglesia, sus alumnos comenzaron a escasear, ella estaba siempre dispersa, se negaba a bordar absolutamente…ni siquiera ayudaba a remendar las prendas familiares.
Algún día se encontrarían frente a frente….ese dolor no iba a quedar encerrado para siempre envenenando su alma.
Pero eso sucedería en otro tiempo….lejano, muy lejano.


Patricia Figura, marzo de 2015

martes, 17 de febrero de 2015

Con Gajos de Realidad....

Con Gajos de Realidad.
¿Cómo puede ser?
La sensación de “inconcluso” seguía firme en su espíritu mientras los miraba a todos.
Algo no cerraba.
O el tiempo.
O el espacio.
O ellos mismos.
Sin duda el tiempo había pasado.
Eran los mismos por dentro.
Más grandes en todo el sentido de la palabra por fuera.
Había como una gran kermesse y ellos festejando algo ¿la primavera? ¿Recaudando fondos para el viaje de fin de curso? ¿Las clases de música o dibujo al aire libre?
En parte parecía un circo….había que preparar algo.
Como las obras de teatro que hicieran otrora, en la adolescencia.
Como los desfiles, donde los defectos físicos no importaban…los complejos se hacían a un lado…. Se pisaba firme y se salía al ruedo….todo fuera porque la cuenta común se hiciera un poco más gordita.
Después de los aplausos para uno de los grupos, llegó un desafío más, debían representar a una pareja a punto de divorciarse frente a una jueza en la primer audiencia. Mientras miraba a uno de sus compañeros que se reía a carcajadas con otros del grupo una pregunta vino a su mente ¿Cómo puede operar si adeuda materias del secundario todavía?
¿Todos debemos materias? ¿Pero si yo me recibí…. Tengo el título… ¿qué está pasando? No podía apartar los pensamientos, no podía entregarse a la escena que veía sin replantearse todo.
Los encargados de relatar la prenda dispusieron un escritorio en el medio de la rueda hecha de compañeros, se eligieron dos para que representen a la supuesta pareja a punto de romperse….una cosa era verlo y otra luchar contra la sensación de irrealidad que todo le provocaba.
La “pareja” se puso de acuerdo en seguir una especie de libreto rápido, con los típicos comentarios que pueden producirse en una audiencia de divorcio, los motivos que los llevaron a ese punto,  todo entre risas, carcajadas, bromas….como siempre fue entre ellos.
Los  que dirigían el juego les hicieron señas de que era su turno.
Y algo pasó.
Comenzó a hablar ante una jueza que no era una de su grupo, se parecía a la que llevaba la contabilidad de todo lo recaudado…..pero era mucho mayor, el alma de su compañera brotaba con voz de dolor, de angustia, de impotencia…habló de amor, de desencanto, de haber creído en él.
Quién representaba al marido en cuestión la abrazó fuerte, mientras el auditorio emocionado no entendía nada de lo que estaba pasando.
Solo escuchaba el “va a estar todo bien” que él le susurraba en un abrazo compañero, sano, limpio, de amigos.
Una nube barrió con todo.
La función se tenía que suspender por orden de una de las profesoras.
Y aparecieron en una cocina grande, acogedora, con la mirada benigna de adultos que ya no estaban.
¿Cómo puede ser? ¿Es una revancha? ¿Entonces sí existe la posibilidad de ensayar una vida para pasar en limpio otra?
Él  se acercó y le dijo con una sonrisa “ya está, no pasa nada”, “pero vos seguís  enganchado con tu ex” mientras con los ojos su compañera decía “no me mientas” él solo sonrió.
Era algo inverosímil la combinación….jamás se los hubiera asociado.
Ella los miraba desde afuera, aunque estaba en el mismo lugar… ¿porqué podía sentir lo que ellos sentían?
Algo iluminó la habitación.
Repentino, fuerte…fugaz también.
Escuchó la lluvia caer con fuerza en el patio de baldosas que precedía a su dormitorio.
El aire acondicionado era apenas un zumbido fresco…se arrebujó en las sábanas junto a su marido que descansaba ajeno a la tormenta que se estaba preparando afuera….la presintió y como una coreografía perfecta la acomodó a su cuerpo como cuando se encontraban a la madrugada en las vueltas del sueño.
¿Qué significaba todo?
Había mezcla de la charla de la tarde con sus amigas, los comentarios sobre sus propios abuelos a los que tanto extrañaba, la sensación de angustia de su hermana de la vida ante todo el movimiento que un posible divorcio podía acarrear.
La sensación real de materias pendientes.
El grupo al que asociaba a la alegría, la música, el baile, lo sano, lo seguro lo incondicional más allá de los años transcurridos.
Sintió que su esposo se estaba despertando… después de todo una madrugada lluviosa era un buen momento para amar, aunque las telas de araña que atrapaban disparatados sueños, siguieran habitando en su mente.


Patricia Figura, febrero de 2015

domingo, 8 de febrero de 2015

El pàjaro sin alas de Catherine Cookson.


https://www.youtube.com/watch?v=wLv0z60t4jc
guardo este link para poder disfrutar de una pelìcula basada en los escasos libros de una de mis autoras preferidas de època.


Patricia Figura

viernes, 6 de febrero de 2015

La mochila Violeta. recopilaciòn de cuentos infantiles.

http://www.dipgra.es/uploaddoc/contenidos/11313/Gu%C3%ADa%20de%20lectura%20infantil%20La%20mochila%20violeta.pdf

me llegò por internet y lo guardo porque evidentemente es un excelente material de trabalo.

martes, 3 de febrero de 2015

LEALTAD ??.......

Lealtad? …

La mirada de ella se le quedó grabada en la mente.
Los ojos doloridos, incrédulos, ¿tristes? no quisieron ser testigos de una escena que evidentemente le dolía.
Por el rabillo del ojo había visto el gesto y rápida huida de su amiga.
Era el final de una reunión en casa de una de las chicas del grupo, solían hacerlo una vez cada tanto, cada mucho en realidad, en la treintena estaban todos  con los compromisos casi full time, trabajo, comenzando lo laboral después de largas carreras, encarando matrimonios, divorcios, hijos, habían ido juntos al club en la adolescencia….y de alguna manera se mantenían en esporádico contacto.
No eran más de quince entre ambos sexos.
El jardín de la anfitriona tenía todos los perfumes de la primavera.
La música era contagiosa pero no estridente.
Entre las chicas el contacto era más cercano.
Siempre había una que unía y mantenía “en línea a las demás”.
Fueron llegando, cada uno portando pizzas, tartas, empanadas, milanesas, helados, tortas, postres para asegurar la cena.
Las bebidas iban desde la cerveza al agua pasando por el champagne y el fernet.
Había para todos los gustos.
Y una sorpresa.
Para algunos.
Para otros un balde de agua helada.
Cuando estaban casi todos, después de los saludos y amabilidades comunes, preguntaron por los representantes de los sexos opuestos que faltaban y que eran por lo general el motor de cada reunión desde que se conocieran a los diez años de edad.
_Vienen juntos_ dijo la anfitriona con su sonrisa pícara y radiante de siempre…solo se ensombreció casi imperceptiblemente al posarse como al pasar por el rostro de una de sus amigas, quién fuera la novia en la niñez del ausente.
Como intuyendo que algo no estaba del todo claro, la recelosa compañera se alertó al mejor estilo dòberman
_Juntos? Se ven? Se mantienen en contacto?_
_Si….parece que si_ dijo la anfitriona.
_uh! No te vayas a poner celosa_ le dijo un compañero, recordando una vez más el lejano ¿romance? Pre adolescente.
_Hacele un escándalo!!!!!! Ya con que tenga mujer es suficiente.
_Basta!!!!!!!!!_les dijo riéndose! _ me da vergüenza!!!!!!.... mira si justo está entrando…uds siguen con lo que pasó hace millones de años! ¿Quién se acuerda de eso?.
_TODOS!!!!!!!!!!!!_ contestaron al unísono.
Más allá  de las risas se sintió el portero que sonaba y el alboroto fue general
La anfitriona sabía la verdad, pero prefirió mantenerse al margen.
En cada reunión era tácito que la parejita que otrora despertara la ternura de todos y que jamás se hubiera cortado para la niña en cuestión, seguía siendo “intocable” más allá de que cada uno se hubiese casado y tenido hijos.
El primer beso, la foto de la noche de campamento, los papelitos de tubby 3 y tubby 4 guardados, la imagen difusa de la polaroid  que mostraba ambas cabezas juntas y un poco tensas mientras los otros alrededor se reían festejando el infantil noviazgo.
Hicieron la entrada tal y como ellos eran.
Involuntariamente provocaban que las miradas se vuelvan a donde estaban, eran centro de grupo, no eran lindos, muy atractivos sí y estaban en una etapa en que la sensualidad de ambos se notaba a flor de piel.
Sonrisas, saludos, abrazos, carcajadas, bromas…. El patio se iluminó aún más.
Tal como pasaba en el club cuando uno de los dos llegaba.
Ella le hizo señas a la dueña de casa para entrar y dejar las cosas que habían traído en la cocina.
_Les dijiste?_ le preguntó en un susurro mientras desarmaba un paquete de sanduiches frescos.
_No, solo que venían juntos y ya le empezaron a hacer bromas a ella…. Así que imaginate… ni media palabra._
_Pero ella está felizmente casada y esperando un bebé….te podes imaginar que no podemos poner un sello de “stand by” sobre cada persona por la que tuvimos un gesto amoroso o nos gustó en alguna época hace veinte años atrás_ se escuchaban las risas en el patio, el cambio de música, la perrita que ladraba por los ruidos de tantos desconocidos juntos.
_Ya sé….todo lo que quieras…. Pero vos sabès como es….fue LA PAREJITA de la época y si no fuera por él,  ella hubiese seguido, se hubiera bancado y tragado todos los ataques de celos eternamente con tal de tenerlo._
_Bueno! por Dios! Tuvo tres novios más y un marido en estas dos décadas!_
_Obviamente! Nadie discute eso! Uds están en todo su derecho…. Pero ya te dije que para mí vos debiste contarle, así como cada tanto se llaman y de alguna manera están en contacto, como broma “para que no se entere por otros” la hubieses puesto en aviso….nadie dice que tengan que pedir autorización.
 _Es que fue todo tan repentino….nunca en la vida me lo hubiera imaginado…. Jamás le hubiera tenido confianza como para tener algo con él_
-Y??????. contame la parte interesante….es como la fama que tiene?
_Qué están cuchicheando las dos????_ la voz de él, tan varonil y risueña se hizo sentir detrás de ellas….saltaron y le pegaron en broma por el susto riéndose como siempre, como antes, como cada vez que estaban juntos.
_Les contaste???_preguntó
_No, te estaba esperando pero te internaste acá….ya empezàs a dejarme solo_ le guiñó un ojo como a ella desgraciadamente comenzaba a gustarle tanto….
La anfitriona los apuró a salir porque parecía un atrincheramiento, en el patio todos le hicieron un espacio para que se sienten y unan al grupo.
_Nosotros tenemos una noticia para darles_ dijo él con una sonrisa gigante y los ojos de su compañera clavados, esperando que el momento pase de una vez… él la abrazó con gesto intimo por la cadera, casi donde terminaba el breve vestidito de ella_ Estamos casados_
La incredulidad los había dejado perplejos….la novia de la infancia quedó no solo estupefacta sino roja como el vestido de la actual esposa de su antiguo amor.
Como lo tomaron a broma después de recuperar el habla, ellos levantaron sendos anulares mostrando las alianzas.
Alguien rompió el hielo abrazándolos y de a poco fueron sumándose, mientras la intima amiga de la supuestamente desairada ex no paraba de soplarle en el oído mil y una viperinezca opinión.
Un poco más distendidos después contaron que ambos habían atravesado divorcios tempranos y conflictivos, sumaban hijos a la nueva familia y ninguno de los dos había llegado al nuevo matrimonio ciego y perdidamente enamorado como para autoengañarse de la realidad que los esperaba.
_Para qué casarse?_ preguntó alguien_ Después de lo que pasaron no es más fácil verse cuando se puede, viajar, salir y no meterse otra vez en semejante baile.??????_ agregó la de la lengua ácida.
_Porque los dos lo decidimos por distintos motivos….nos gustaba conversar, gastamos fortunas en teléfono, vivimos en lugares que quedan muy lejos, distintas ciudades, y los dos somos de la idea de criar a los chicos en una familia….. no somos los mismos ni tenemos exactamente la misma visión que cuando nos casamos por primera vez hace más de una década atrás…. Es otra idea, otro matrimonio, otra edad y le pusimos las fichas._ era él el que habló con su manera suave y conciliadora.
_No entiendo que se casen tipo contrato de conveniencia en esta época donde hay libertad para todo_ fue todo lo que dijo la novia de la infancia.
_Por supuesto que no es tan así…. Pero todo lo íntimo que disfrutamos lo descubrimos después, por increíble que parezca, tomamos la decisión antes de saber que nos iba a ir tan bien en ese aspecto.
Y el gesto de dolor que alcanzó a ver, la atravesó.
Inevitablemente fueron la vedette de la noche.
Cuando la anfitriona entrada la madrugada fue a acompañar al grueso del grupo que se retiraba, la recién casada llevó algunas cosas a la cocina para ayudar, estaba enjuagando algunas copas cuando se sobresaltó al sentir las manos de su esposo sobre la cintura y algo más.
_Eeeepa…Y ese salto?_ le preguntó riéndose muy suave mientras las manos ocupadas de ella eran incapaces de detener las de él.
_Ojalá alguna vez me acostumbre a estar con vos sin ponerme roja o que me parezca tan raro….o mejor no_ agregó secándose las manos y girando para abrazarlo.
Se besaron con la típica urgencia de los que se están descubriendo y les gusta demasiado lo que van encontrando.
Cuando por fin pudo tomar aire vio con el rabillo del ojo que su compañera de club con los ojos huyendo de la visión, se alejaba hacia el camino de salida.
Él vio el cambio en el gesto de su esposa y le dio un beso en la punta de la nariz…._Por Dios!!!! Está casada, esperando un hijo, no nos vemos hace tres años como mínimo…..no podemos ser los novios eternos!!!! Este es mi segundo matrimonio!!!!!_
_Parece una estupidez pero es como que te podès casar o acostar con un harem, pero no con una amiga en común…. Es loco pero creo que de alguna manera ella lo creer así.
_No te puede paralizar el pasado y menos algo que en realidad nunca fue….teníamos diez años y si le pedí “arreglo” era para presumir, porque sabía que ella me iba a decir que sí, éramos dos nenes y duró un suspiro que todos se encargaron de recordar reunión tras reunión!!!!!.
Ella fue asumiendo su posesión en este reciente marido, tan atractivo, simpático y con esa sexualidad tan fuerte que estaban aprendiendo a descubrir.
No iba a ser nada fácil.
Contaban con una ex esposa herida que prefería un matrimonio en guerra a un divorcio en paz, un ex marido furioso que siempre le había tenido celos en las reuniones cuando era con “parejas” al marido actual…. Y tres criaturas que insumían mucho de su tiempo amor y paciencia para asimilar los cambios…. Pero tenía Fe de que iba a resultar.
_Vamos a casa?_ le preguntó él mientras se daban un par de besos suaves, como preámbulo de la hermosa madrugada que compartirían.
_Dale, busco la cartera y salimos….antes de que cierren la puerta de entrada otra vez.
Era una de las pocas noches en que estarían solos, para descubrirse aún más, para explorarse hasta el cansancio, para ir ganando confianza, para conversar, para aprender a dormir abrazados nuevamente, confiando en los brazos que los rodeaban.



Patricia Figura, febrero de 2015

martes, 13 de enero de 2015

BOCANADAS DE AIRE....

BOCANADAS DE AIRE

Empezó a sentir que la sangre volvía a su cuerpo.
Casi sin darse cuenta la tensión que le hacía doler la cabeza y la mandíbula iba cediendo.
El alma iba volviendo lentamente a su cuerpo, cada vez más cansado….pero con el cansancio feliz, el del agotamiento físico, el que le daba libertad y placer….no el de la opresión, la angustia, el encierro, las mochilas sin resolver aún sobre sus  delgados hombros.
Comenzó a defender con uñas y dientes esos espacios mínimos
Sus recreos mentales.
Su libertad física y espiritual.
Después de tantos años de vida familiar, tranquila hasta donde puede serlo, de millones de pequeñas y grandes responsabilidades que le llevaban todas las horas del día, de SU día…un día que no volvía para ser vivido o revivido a su antojo….algo en su interior se había agotado, se había cansado, necesitaba un espacio suyo, sin la invasión de los que amaba y la amaban.
Dicen que el hombre es un animal de costumbres.
Y ella los había acostumbrado a resolverle las cosas, a organizar, a manejarles los ingresos para cubrir cada cuenta, cada bache, cada capricho….cada trayecto en auto para ir a natación, baile, patín, idiomas, colegios, pediatras, oftalmólogos, dentistas, y así hasta el infinito.
Por supuesto todo había funcionado sobre rieles.
Hasta ahora.
Cuando expresó su cansancio, la sensación de no ser dueña de sus horas, de estar siempre en función de los demás, de sentirse una heladera tapada de recordatorios con imanes, le dijeron que era stress, que todos al final del año se sienten así, que es normal, que ya llegan las vacaciones….la familia la entendía pero “había que seguir”…. Las ruedas no se pueden frenar de golpe porque provocan vuelcos.
Se inventaría un sistema ABS propio…. pero no estaba dispuesta a seguir así.
Comenzó a tomar clases de natación.
Era un tema pendiente, de chica no le gustaba el físico típico de las nadadoras y siempre tuvo la fantasía de que si hacía ese deporte iba a quedar igual, de grandes hombros y caderas estrechas, casi masculinas.
Lloviera o tronara, respetaba sus horarios de clases, que los demás hicieran los malabares que ella había hecho durante años, pero era la mejor alumna, asistencia perfecta….. y salía con la satisfacción de hacer algo por ella, su salud, su paz.
Se dio cuenta de que era una actividad solitaria, algo quedaba inconcluso, la cabeza le seguía funcionando a mil entre brazadas y brazadas…estaba incompleta, no era un recreo de punta a punta.
Previa charla familiar entre todos,  ya que de alguna manera les incumbía, se anotó en una clase de salsa.
Obviamente no gastronómica.
Ahí no solo había movimiento, cansancio “del bueno”, sino que conocía nuevas personas, se divertía, realmente se aislaba de todo y de todos,
Ni que mencionar que la rutina en la casa varió.
Los chicos protestaban, se olvidaban de cargar las tarjetas de colectivo, la llamaban al celular y en esas horas podía pertenecer realmente a un muerto, las cenas eran minutas la mayoría de las veces y más de una vez dejaban de ir de sus amigos acostumbrados a tener la comodidad de la remisera full time, ya que siempre hacía demasiado calor o frío para ir caminando.
Ella volvía siempre con una sonrisa, cansadísima, feliz….los primeros viernes de cada mes se hacía el gran “salsòdromo” como ella decía y podía ir gente de todas las edades a aprender unos pasos y después quedarse hasta la media noche a bailar.
Ese día estaba “insoportable” según los chicos.
El marido observaba los cambios entre divertido y fastidiado…..y un poco celoso también.
No es lo mismo un andarivel a que una tabla de lavar caribeña se le pegue a tu mujer como estampilla…pero tampoco era un cavernícola…era claro como el agua de que todos habían estado demasiado cómodos durante muchísimo tiempo….él se hubiese muerto de aburrimiento mucho antes.
Pero la rutina cuando juega a favor es tentadora.
Nunca había tenido que dejar de hacer algo para cubrir las actividades de los chicos, salvo que le quedaran de paso, había vivido tal y como se le había antojado, trabajado el tiempo que necesitaba y de la manera en que le quedaba a gusto para sostener a su familia.
Como ella no tenía horarios fijos…tenía libertad.
Libertad de ocuparse de todo y de todos.
Ahora estaba más plena, satisfecha, hasta su piel parecía más luminosa….se sentía atractiva y se notaba.
Estaba sumido en esos pensamientos cuando se dio cuenta de que mientras preparaban el desayuno ella le hizo una pregunta
_Perdón…. Estaba distraído, ¿qué me dijiste?_
_Si esta noche querès venir conmigo a salsa…. Es la clase abierta de los viernes. _ la miró sorprendido por la invitación, ella defendía sus espacios como una leona, alzò una ceja interrogante.
_Por qué?....digo, es justamente tu lugar privado, tu mundo, tu gente, lo que tanto quisiste que respetemos a rajatabla._ terminaron de poner la mesa con las tostadas y la manteca mientras hablaban y el café ya estaba humeante
_y lo hicieron….a su manera, a veces un poco egoísta y recriminativa por parte de los chicos, pero lo hicieron, después de todo fui yo la que di de comer al chancho._ era sincera, se recostó en la mesada mientras él servía sendas tazas, los chicos aún dormían.
_Entonces?_ los ojos siempre sonrientes de él le dibujaron la sonrisa a ella.
_Que tengo ganas de compartirlo con vos, eso nada más, no renuncio ni claudico…. Te invito este viernes a divertirte conmigo_
_Pero yo no sé bailar!!!!!!!!1 y no sé si tengo ganas de ver al morochopuromùsculo como se te refriega mientras yo aplaudo_ lo dijo de una manera tan graciosa que no pudo evitar reírse…tampoco lo desmintió, no le dijo que su profe era un excelente bailarín de un metro cincuenta, regordete y de mejillas coloradas siempre a punto de explotar.
_Bueno, como quieras_ le contestó divertida_ la invitación sigue en pie y los chicos tienen permiso para pizzas y amigos hasta las dos de la madrugada, en casa, claro.
_No terminaban a la media noche???_ le preguntó sorprendido.
_ Di un margen por si después querías invitarme a otro lado_ le contestó sugestivamente mientras se llevaba la taza de café a los labios.
_ A las siete de la tarde estoy acá…. y andà diciéndole al grandote ese…. Que se prepare si quiere ver un buen espectáculo…. No tendré sus abdominales pero tengo la ventaja de saber qué es lo que le gusta a mi mujer_ se rio por su expresión seria al hablar y por supuesto no le hizo ningún chiste al respecto aunque se la dejó picando, se despidieron de buen humor, cada uno tenía muchas cosas que hacer hasta la hora de la cita, en la lista mental de él figuraba buscar en google “pasos de salsa”…. No era cuestión de que le pasen el trapo delante de “su chica”.



Patricia Figura, enero de 2015

miércoles, 10 de diciembre de 2014

CASTILLO .... DE NAIPES.

Castillo….de Naipes.
Era inevitable el embrujo que sentía por esa derruida mansión antigua…muy pero muy antigua.
Emblemática de la ciudad en la que vivió siempre.
Con el frente oscurecido, por los años, la intemperie y los cambios climáticos.
El mirador cubierto la hacía pensar en un atelier, un refugio para la necesaria soledad del arte que paradójicamente era lo que la conectaba con el mundo, con lo social.
Frente a la lejana costa, muy apartada dentro de su encantadora muralla de hierro forjado, obra de algún genio muerto seguramente muchísimos años atrás.
Las persianas bajas como párpados cerrados.
Podía dormir esa vieja casona en realidad?
Encontrarían sosiego sus anchos muros testigos de generaciones de juegos, fiestas, nacimientos, defunciones, llantos y alegrías?
Le gustaba llegar caminando hasta bordear sus jardines.
Más de una vez su familia le advirtió que no fuera sola hasta allá, estaba demasiado apartada, podía haber merodeadores, ocupas, indeseables.
Los apartaba molesta.
Nada de eso respondía a sus fantasías sobre “su” lugar….la ansiaba.
Seguramente costaría una fortuna ponerla en condiciones.
Su cañería estaría seca o medio podrida, la instalación eléctrica seguramente sería externa con los cables pintados o empapelados tal como se hacía en la época de su esplendor.
¿Tendría mobiliario en su interior?
Jamás tuvo un cartel que indicara una venta, alquiler o sucesión.
Si caminaba hacia el extremo del portal de hierro, podía ver en la parte trasera un borde de piedras viejas, seguramente una  piscina abandonada en el parque que precedía a las cocheras o caballerizas.
Era perfecta.
Era soñada.
Era suya de alguna manera….si tan solo pudiera entrar una vez….una sola vez….tendrían que sacarla con fuerzas especiales de su interior.
Tan desprendida en lo material, esa casa la tenía atrapada desde su más tierna infancia, le había inventado mil historias, le habían contado muchas más….había confusión y que supiera ningún registro válido de sus verdaderos dueños o herederos.
Una vez más asió el torneado picaporte de la reja…quedó helada y el nudo de emoción le cerró el pecho.
Ese viejo y bellísimo portón le dio paso por fin después de tantos años al interior del parque que bordeaba la mansión.
Miró alrededor y por supuesto como siempre el lugar alejado parecía no pertenecer a ningún ser vivo, malezas, camalotes bordeando la playa en desuso, ni siquiera un perro vagando.
Disfrutó de cada paso que dio hasta llegar a la puerta maciza y oscura…. Las ventanas de la planta baja con sus  vidrios emplomados y sucios estaban como siempre…espió el interior.
Mejor aún….ingresó.
La escalinata de mármol gris con su baranda torneada la hizo sentir que ya había estado allí, al igual que el piso en damero y el gigantesco vitreaux que daba a la galería interna.
¿Cómo podía ser? Seguramente el arquitecto de la época había copiado la estructura de algún palacete europeo y ella lo habría visto en algún libro de arte.
Pero no, la sensación iba más allá de eso.
El resplandor del sol de la tarde al entrar por los ventanales fijos y algo rotos del costado le hacía ver todo como en una nebulosa, como si estuviera encandilada… fue hacia el fondo, quería ver la alberca, seguramente con agua de lluvia podrida acumulada a través de los años.
Los pisos eran entarimados que crujían  a cada paso que daba, largos listones de madera, olor a pinotea…
Pudo ver la puertaventana seguramente traída de Francia, ya que fue allí el lugar donde se pusieron “de moda” siglos atrás,  y los árboles añosos del fondo, la glorieta cubierta de Santa Rita creciendo y desparramándose como bendiciones., más cerca el conocido borde de piedra que circundaba lo que fuera la piscina familiar.
Estaba a escasos metros de la puerta que debía atravesar para llegar a ese oasis donde sentía que se había sido muy feliz, en algún tiempo, alguien o muchos….podía sentir la alegría flotando en el aire.
Y también la angustia… como más reciente….algo indefinido que le provocaba dolor.
Con el ceño fruncido dio un paso más y un ruido seco la hizo detenerse, tal vez la madera podrida o el llanto del lugar.
Afuera se estaba nublando, gruesos y grises nubarrones la saludaron desde la tierra de los cristales.
Reanudó su andar y lo último que escuchó fue su propio grito.
El suelo se abrió bajo su escaso peso y casi sin darse cuenta cayó varios metros…jamás en sus fantasías pensó que la casa tuviera sótano…. El olor a agua estancada, moho y animales muertos le cerró la garganta y el llanto se ahogó en su pecho.
Todo lo maravilloso que había vivido se estaba derrumbando con un dolor insostenible.
Cuando pensó que ya no podía soportarlo escuchó que su esposo la llamaba.
Sintió sus manos fuertes, enérgicas sacudirla….repetía tu nombre.
_¿ Qué pasa? Te escuché casi gritar…¿una pesadilla? ¿por qué llorabas?_ estaba en otra habitación y sin embargo se dio cuenta de que algo  pasaba en la alcoba.
_Porque me caí_ respondió tontamente ella y sin poder salir del todo de su sueño_ todo se está cayendo_ repitió más para sí misma que para él.


Patricia Figura, diciembre de 2014