domingo, 10 de octubre de 2010

CONVERSACIÒN AJENA

Conversación  Ajena.
Volvía caminando de hacer mil diligencias de norte a sur y de este a oeste, luego de una entrenadìsima clase de Pilates, salpicada de conversaciones personales y generales.
Como los músculos estaban aún calientes, no sentía el cansancio y podía seguir hasta la china… pero “el tiempo es tirano”, las nenas llegarían del colegio en un rato y debía todavía pasar a consultar por un par de cocheras para alquilar.
Así que tomé rumbo a mi calle que es muy transitada y en eso estaba cuando una voz fuerte delante mío me llama la atención.
No gritaba, pero era enfático, iba caminando  a pasos rápidos, firmes, como queriendo hacer hincapié a lo que decía… vestía con ese tipo de tela calurosa, acetato creo que le dicen, pantalones anchos, tenía una de esas cintas de algodón que ponen en las tarjetas de promotores o grupos de viajeros y la enredaba en su mano mientras hablaba por el celular.
_Pero claro que entiendo… ya sé negra lo que decís…_ eso escuché un poco porque lo traía el viento y otro poco porque inconscientemente comencé a prestar atención_ claro que tenès razón… yo si pudiera robaría.._ un par de autos entorpecieron el final de la frase pero apuré el paso y me fui acercando.
Mientras tanto pensaba que era muy raro que yo escuchara una conversación ajena ya que no es algo característico en mí, todo lo contrario siempre sostuve que el que espía por lo general no obtiene buenos resultados para sí mismo.
_Pero voy en cana negra… yo tengo los pibes por eso no lo hago… ya sé que necesitas… ya…_ otro auto… moto y un colectivo que no pasa nunca, pero…
Estaba convencida que él se iba a dar cuenta de que mi sombra se acercaba y que me iba a encarar con un “qué escuchas vos “… pero no, lo malo es que yo tenía que doblar y este muchacho seguía derecho, tomé la decisión de continuar una cuadra más… como un juego, total todavía estaba en camino hacia mi casa… después retomaría el de las cocheras.
_Yo nunca me voy a olvidar de lo que hiciste por mí… gracias a vos yo tengo los pibes… vos los criaste negra mientras yo estaba en cana_ ahí no interrumpió nada pero tenía  la sensación de que escuchó mi exclamación, así que hice como que me había torcido un pie y me detuve un momento para masajearme… pero como nadie me miraba ni dio acuse de recibo, “troté” unos pasitos y retomé mi marcha… en lugar de doblar para el mismo lado que tenía que ir yo, siguió en la misma línea…titubee un momento pero seguí su rumbo.
_Negra todos necesitamos unos mangos… yo no tengo laburo…vos sabes lo que pasó… los del lavadero se avivaron y …._bajó el volumen y fue imposible saber qué decía… me fui acercando un poquito más… un paso más largo que otro… mi sombra se estiraba sobre la vereda bañada de un sol de casi medio día y ya que había llegado hasta ahí…          quería saber bien de qué se trataba todo, así que aumenté mi ritmo justo cuando él en medio de una exclamación de fastidio se clava con los dos pies paralelos y yo me voy de nariz contra su espalda gigante y con un fuerte olor a transpiración y colonia “alternativa”.
Me quedé petrificada en lo que me pareció una eternidad… se dio vuelta con cara de “sacado”, enfocó los ojos a través de sus lentes oscuros y soltó un _disculpame…_
Yo tenía mis lentes clavados a mi nariz que me toqué como zombi para saber si no estaba quebrada y en lo que normalmente lo hubiera defenestrado, sólo balbucee un “ no es nada” y seguí caminando.
El  se quedó parado y lo oí discutir… supuestamente con “la negra”… llegué a la esquina y esta vez sí doblé para mi casa, me quedé sin saber el final, el porqué de su “estadía en la cárcel”, si finalmente volver  al ruedo era una opción para conseguir dinero, si la negra era una flor de mina que lo había bancado con los chicos en la mala y ahora quería un poco de ayuda…en fin, era otra  vida con sus idas y venidas que se cruzó en un momento dado con la mía, en una mañana plena de sol y con el sonido de autos,  pregones callejeros, ladridos de perros  perdidos  y pasos apresurados de otras personas, otras historias que jamás conoceré y que por un momento transitaron el mismo camino que yo.

Patricia Figura, octubre de 2010

2 comentarios:

  1. Qué bueno Patri que lo pongas otra vez, otra vez me sonreí y recordé la conversación que tuvimos cuando te comenté el cuento....

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    1. jajajaj si, me acuerdo de tus anècdotas de colectivo.

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