martes, 5 de enero de 2016

LA PROFE....

LA PROFE

Sus dedos largos, con uñas sin esmaltes y anillos de plata pulida, tamborileaban como al descuido sobre el escritorio del aula escolar.
La mirada perdida en sus pensamientos, miraba casi sin ver.
Silencio de examen.
Los alumnos de la secundaria batallaban en una de las “últimas oportunidades” para salvar la materia….una de la cinco o seis que la institución o el ministerio” sugiere” para dar posibilidades a los adolescentes de aprobar,
Y así se llegaba al nivel terciario…casi naufragando, pero esa era otra historia.
Una cabeza rubia, cabizbaja, que si bien jugueteaba con la birome, no parecía escribir demasiado, llamó una vez más su atención.
Algo le pasaba….hacía días que estaba taciturno, ceñudo, la miraba tan penetrante como siempre, pero no se dibujaba su sonrisa rápida y contagiosa, no estaban las bromas que parecían no tener fin y que matizaban sus días…sin decir nada daba media vuelta y se iba.
Todos sus alumnos eran queribles, divertidos, educados, graciosos…pero él era especial, marcaba presencia, demandaba su atención como si no tuviera más de cinco años, le hacía acordar a sus propios hijos  siempre en pugna uno con otro para acaparar sus sentidos.
El resto de sus compañeros se reían  de las demandas de él, de sus declaraciones de preferencia sobre cualquier otra profesora que haya tenido o pueda tener.
Si bien ella cortaba de manera risueña pero firme los calurosos saludos adolescente, guardaba en su corazón cada una de sus demostraciones, era un bálsamo lo que recibía en el trabajo en contraste con su realidad familiar.
El egoísmo de su esposo, cómodo en sus salidas con amigos, siestas eternas, poco románticas, su escapismo en el control remoto del televisor…sus hijos con exigencias y celos entre ellos.
Nada muy diferente a lo que pasa usualmente en la mayoría de los hogares en donde se hace malabares para sostener la economía familiar y donde de a poco se van alejando entre sí….o se acercan para el pase de facturas.
“Siempre hay un hijo que da y otro que recibe”….o al menos es lo que ella sentía con respecto a sus propios padres, ahora, en el ocaso y deterioro, reclamaban su presencia, muy diferente a cuando estaban sanos y fuertes…absolutamente dueños de sí.
Sus ojos se fijaron en  él, la hoja no estaba en blanco, suspiró aliviada, se anotó mentalmente comentar con la preceptora acerca del cambio en su actitud y semblante, cuando su alumno estaba así era inútil intentar conversar o ayudarlo.
“Profe sos la más linda de todas” “Profe, esa remera me habla a mí?” refiriéndose a la inscripción en idioma extranjero en que invitaba al supuesto lector a conocer su interior, “Profe… este tema es para vos” y ahí mismo, en pleno salón improvisaba un karaoke con alguna letra que dejara clara su devoción..
Esbozó una sonrisa involuntaria y él justo levantó la vista.
No le respondió con ningún gesto que hubiese sido lo habitual, apenas una mueca de costado.
En una semana comenzaría el receso escolar, el año que viene si bien sería alumno de la institución, ya no de ella.
Era un grupo hermoso, se trabajaba estupendamente bien con todos, habían compartido viajes de estudio, cenas, actos, estaba invitada a la recepción de quinto que ya se estaba planificando.
Los iba a extrañar muchísimo!!!...lo iba a extrañar.
¿Qué sería lo que  le pasaba? ¿Por qué estaba con esa expresión tan triste? ¿Por qué no confiaba ni en su mejor amigo?.
Suspiró, se disponía a pararse y recorrer entre los bancos cuando él se acerca y le extiende su examen.
La mirada cómplice se pudo percibir por un instante, enseguida sus ojos perdieron la luminosidad y a ella el alma se le estrujó.
Murmuró entre dientes un saludo y abandonó el aula, tal como podían ir haciendo a medida que terminaban.
Uno a uno fueron terminando, se saludaron, acordaron la fecha de entrega de calificaciones, ella acomodó sus cosas, se colgó el bolso sin prender el celular hasta no salir del colegio, preparó las llaves del coche, no quería derretirse en el asfalto después de caminar tres cuadras.
En un recodo, al doblar por uno de los pasillos, lo encuentra reclinado contra la pared, con las carpetas a un costado, la mirada fija en ella, titubeó como si fuera una adolescente que no sabía bien qué hacer…saludarlo al pasar, guiñar un ojo a modo de saludo tal como hacía usualmente para no andar a los gritos, agitar una mano…no había nadie más, sus pazos retumbaban en el silencio de una escuela medio desierta a mediados de un diciembre caluroso.
_Profe…._ dijo él muy bajo y sin su estridencia habitual, separándose de la pared_ te voy a extrañar…mucho, sos la mejor.
Le dejó un beso suave en la mejilla, no esperó un gesto de ella ni una respuesta, un “yo también los voy a extrañar”, dio media vuelta y se alejó por el portón vidriado que ella misma atravesaría minutos después.
Algo le apretaba en la garganta, sus ojos se humedecían rápido últimamente, tenía calor, no sabía todavía qué les iba a dar de almorzar a toda su troupe, se acordó que habían quedado empanadas de la noche anterior, “que coman eso a medida de que se vayan levantando”, salió al sol refulgente, se calzó las gafas de sol, encendió el celular, tenía diez whatsapp que ver, revisó que no fueran urgentes y cerró la pantalla.
El fin de año estaba cerca.
No había hecho las compras navideñas.
Su marido estaba particularmente cargoso con el tema vacaciones.
Ella solo quería un poco de paz…suspiró de nuevo y se encaminó hacia su coche, su familia, su vida.


Patricia Figura, enero de 2016

lunes, 4 de enero de 2016

TODO PUEDE SER...

TODO PUEDE SER…
Seguramente la mayoría de las personas que la conocen, creen que su vida “ya está escrita”, que va a ser siempre así, con una rutina marcada casi por inercia.
Rutina asestada continuamente por imprevistos familiares e infantiles….pero no por eso menos monótona.
La casa les iba quedando chica, aún cuando faltaban años para terminar de pagarla, dos dormitorios y otro que nunca se terminó, utilizado para “cachivaches”, cocina diminuta en el espacio de lo que sería un pasillo, comedor atestado de juguetes, útiles, libros escolares, restos de cartulinas y goma eva (que pueden servir para algo), computadora, televisor, equipo de música, DVD, mesa larga que ocupa el resto de la estancia con seis sillas de las cuales sólo cuatro pueden ser usadas por personas de peso  relativamente normal¿?...las otras son para los más chicos o para los que les guste la aventura.
Si se entiende por aventura sentarse y no saber en qué momento quedan totalmente descoladas y  el piso de cerámicos económicos puede cumplir las veces de un poco mullido asiento.
Salir a trabajar antes de las siete de la mañana, repartiendo los niños en el colegio, marido en el trabajo y por último rezar para encontrar estacionamiento que no sea medido, es su comienzo de un día relativamente bueno, cuando se complica puede ser por motivos varios, fiebre, dolor de muelas, garganta, estómago de alguno de los infantes que no entienden que  NO ESTÀ CALCULADO NI EN EL RELOJ NI EN EL PRESUPUESTO FAMILIAR QUE SE ENFERMEN.
Claro que las ruedas pueden amanecer en llanta por algún desconsiderado clavo que se haya atravesado en su trayecto el día anterior, o que misteriosamente la batería cumpla su ciclo a esa hora inoportuna cuando están todos con mochilas, bolsos, materiales de tecnología y bolsos de natación escolar a hora tan temprana.
Disfrutaba mucho de su trabajo, realmente le encantaba, lo vivía desde el corazón, era también un poco su lugar de descanso, siempre había un recreo para conversar con sus compañeros, organizar cumpleaños, despedidas, bienvenidas, vísperas de feriados y cuanta excusa pudieran inventar para sacudirse un poco la desidia de encima.
Pero lo que sería una gran sorpresa para todos los que la conocen, es que en ese trabajo había también un “incentivo laboral”.
Si, tal cual….una ¿motivación?. Lo cierto es que más allá de que era “su” secreto, lo disfrutaba, lo guardaba celosamente, y le servía para regodearse con la imaginación durante las tediosas horas en que el cielorraso parecía a punto de caérsele encima en las noches de insomnio.
No sabía si el destinatario de sus más atrevidas fantasías sospechaba de la incipiente pero vertiginosa amistad que estaba naciendo entre ellos.
La sonrisa de él cada vez que conversaban le iluminaba el resto del día, se había hecho como un mini ritual de saludo e intercambio de bromas, siempre estaba la expectativa de que algo pudiera ocurrir y él faltase, o que ella no lo cruzara….y el nudo en el estómago cuando en un instante  aparecía en su campo visual….hacía que todo valiera la pena.
Mientras hacía las compras, bañaba al menor, ayudaba en los exámenes a los mayores, se aburría a solas con su marido, aguantaba las quejas de su suegra, ayudaba a su madre….volaba, se iba, imaginaba los diálogos que tendría con su compañero, las conversaciones que sacaría como al descuido, evaluaba las posibles salidas ingeniosas de él… porque era muuuuuuuuuuy ingenioso según ella.
Con eso se conformaba.
No se planteaba dejar a su familia.
Ni separarse de su marido que era tan bueno como anodino.
Ni que hablar si tuvieran que dividir las economías…. de los dos no harían uno, tenían las dos tarjetas de crédito a punto de estallar, la del súper con margen cero, los sueldos eran buenos, pero ellos eran mejores para antojarse con cuanto bicho electrónico existiera así que no había manera de tener un saldo positivo en cuanto a los números.
Tampoco se imaginaba siéndole infiel.
Estaba cómoda con lo que tenía….hasta cosa de un mes atrás.
Todo puede ser…y los giros de 180º existen no solo en las geometrías.
Él la agregó a whatsapp, y ella agrandaba y achicaba su foto de perfil doscientas veces al día, ahí se enteró de que su malsana relación matrimonial había llegado a su fin, por fin había cortado amarras y comenzaba a estar en paz, a disfrutar de un poco de sosiego, charlas, amigos, una comida entre semana sin importarle si tenía que sentarse a cenar a media noche, ella leía con avidez sus comentarios, no sabía que él estaba mal en su matrimonio, las pocas veces que lo había visto con ella, no demostraban nada, ni amor, ni desamor, ni alegría, ni euforia….NADA.
Tácitamente, cuando se encontraban en el ambiente de trabajo, no mencionaban sus charlas on line, ignoraba si él lo hablaba con sus amigos, ella era celosa de esa relación, ni siquiera lo comentaba con sus dos mejores amigas.
Hasta que un día….como suele pasar en las novelas que son  menos creativas que la propia realidad, se encontraron en la salida y los dientes blancos y parejos de él le hicieron brillar los oscuros e inteligentes ojos de ella.
Pareció lo más natural del mundo saludarse con un abrazo espontaneo y un cálido beso en la mejilla.
Compartir un helado de chocolate y vainilla en la fresca confitería de la esquina, reírse mucho…muchísimo, mandar un mensaje que se quedaba hasta más tarde a sus hijos, agregarse en el face “después de todo somos compañeros de trabajo y podríamos armar un grupo cerrado”,  mirar la hora y que las últimas tres hayan pasado como diez minutos. .. Todo era más que natural, nada planificado, fue surgiendo y ella amó esas horas, se sentía OTRA VEZ ELLA MISMA.
Ya no era la malabarista que cuando terminaba agotada la esperaba otra jornada igual…era una mujer que se sentía fantástica conversando con un hombre que le resultaba interesantísimo.
Le costó poner fin al encuentro, sabía que algo tan espontaneo, fresco, divertido y con sabor a “primera vez” no iba a volver a darse de casualidad.
La esperaba toda una madrugada de dulce desvelo.
Seguramente al otro día comenzaría a “arengar la tropa” casi al alba, en su ansiedad por no llegar tarde.
Estaba exultantemente feliz.
Cargó combustible, compró helado para su familia, llevó muchísimas papas fritas para los chicos, una cerveza helada para acompañar la picada, pondría la mesa chica en el patio, escucharía los grillos en sus duetos con las chicharras que anunciarían más calor para el otro día.
No importaba…se sentía muy contenta.
¿Como continuaría todo?….no tenía ni la menor idea.
Todo puede ser…todo puede pasar.


Patricia Figura, enero de 2016

jueves, 31 de diciembre de 2015

BUEN FIN Y MEJOR PRINCIPIO.

Es mi deseo para todos y cada uno de uds, los que leen y comparten este blog como los que no.... que mis deseos les llegue igual.
Que logren descubrir què es lo realmente importante para cada uno y luchen por conseguirlo, que el universo conjure en su favor y que el miedo jamàs los paralice.
La FE mueve montañas, las he visto trasladarse personalmente.... dejemonos cuidar y proteger por Dios y sus santos, asì como por nuestra madre del cielo la Virgen Marìa....mientras nosotros trabajamos aquì, en la tierra para poder cumplir nuestros sueños.

Con el corazòn....


Patricia Figura, 31 de diciembre de 2015

martes, 29 de diciembre de 2015

LA FIESTA NO SORPRESA....

LA FIESTA NO SORPRESA.
Por primera vez en su vida había querido ocuparse de un festejo sin protestar, enojarse, estresarse o hacerlo contra su voluntad.
Ya era hora querida!!!!!!! Le decían sus amigas….Por fin!!!!!!!....Hasta que no lo vea no lo creo!!!!!!.... ella se encogía de hombros como siempre y continuaba su camino.
El inminente cambio de década la tenía chinchuda si se me permite el término, enojada, fastidiada.
Lo hablaba con su marido que minimizaba la cuestión con un “ a muchas de treinta les encantaría estar como vos”, no era esa la cuestión…. Allá las de treinta con sus aspiraciones, los “cincuenta” la traían mal.
_Pero mamá! Qué diferencia vas a tener a ahora que tenès cuarenta y nueve????_ no entendían.
Desde muy chica, apenas entrada en la adolescencia la habían divertido los piropos callejeros, no las groserías, sino el ingenio, las cosas lindas que le decían tanto del sexo opuesto como sus pares, sin haber sido la típica chica linda, había logrado todo lo que se propusiera…y también a quienes, no había cuentas pendientes en ese aspecto.
Más allá de que llevaba años casada luego de una viudez prematura a los veinticinco y un divorcio a los cuarenta,  disfrutaba muchísimo de su vida en pareja, necesitaba constantemente sentir el deseo de su marido, saber que la veía realmente, no sólo que la mirara o le dijera algo amable.
Y en eso incluía amigos, parientes, allegados, conocidos, y toda una cornucopia de personas que podía cruzarse en el camino…el “qué bien estás”, “che, para vos no pasan los años”, “quiero conocer el retrato secreto” emulando a Wilde, ella lo disfrutaba aunque no conocía el sacrificio de una dieta, deporte, o cirugía.
Estaba claro que a partir de los cincuenta todo iría cuesta abajo.
Incluso la gravedad.
Estaba furiosa.
Decidió hacerse un regalo.
Iba a organizar una fiesta, la suya, con sus amigas de siempre, sus compañeros laborales, sus compañeros de la escuela, los matrimonios amigos, su familia y la familia política de sus hijos, primos y hermanos.
TODOS!!!!!! Iniciaría esa década que la angustiaba custodiada por toda la gente que le era importante.
Hizo malabares meses antes para intentar que todos o la gran mayoría pudiera comprometerse a ir, no todos vivían cerca, todos adultos y con sus propios compromisos.
Una vez que la fecha estuvo puesta, el entusiasmo de los invitados la contagió y dieron las pilas necesarias para continuar con algo que usualmente hubiese odiado.
Contrariamente a lo que era su manera de ser, fue de una diseñadora de alta costura y se hizo hacer un vestido en gaza con todos los colores del mar, escote vertiginoso y un tajo que se abría estratégicamente cuando ella caminaba, breteles delicados, brillantes, y altos tacos haciendo juego.
La noche llegó, había preparado con el DJ un power point con un tema lento pero muy fuerte que le encantaba, en èl estaban todos los que habían compartido ese medio siglo de vida…aún los que ya se habían ido y la esperaban Dios mediante del otro lado.
Mientras los veía a todos de pie, observando, riendo y comentando la pantalla gigante, se tomó su tiempo para disfrutarlos, eran muchos, pero todos tenían un lugar en su corazón, en su alma, en sus recuerdos….los quería tanto, significaban muchísimo.
Por supuesto que esos afectos eran su único capital válido….estaba feliz, cada uno desde el más demostrativo al más distante, se había hecho un lugar entre sus compromisos cotidianos, su vida, para darle un beso y un abrazo ese día tan especial…y podría darse el lujo de bailar el vals con su padre….claro que nos sería un vals, habían decidido con el planner que musicalizarían los mejores lentos de su época…ya estaba disfrutando.
En la pantalla gigante se veía a ella misma dándoles las gracias a todos…brindando, en un momento más los invitaría a girarse y ahí muy histriónicamente, bajaría la escalinata al pie de la cuál la esperaban sus amores, marido, hijos y….nada de nietos todavía.
Los cincuenta llegarían después de doce, y ella estaba espléndidamente custodiada para esperarlos…. Se sentía feliz, estaban todos….¿Podía pedir algo más?.
Cambio de música! Era la señal…la diversión estaba por comenzar y ella se sentía…de diez!!!!


Patricia Figura, diciembre de 2015


viernes, 2 de octubre de 2015

otra expresiòn de arte


siempre "defiendo" todo tipo de expresiòn artìstica, creo que es una de las cosas màs sanas y catàrticas del mundo.
si bien este es un blog de cuentos para adultos, he compartido, trailers que me han emocionado, temas musicales, novelas, videos, etc.
hoy comparto varios tutoriales que me encantaron, de la pàgina Creando Maravillas de mi hija menor....los invito a visitarla, vale la pena.


https://www.youtube.com/watch?v=qp6tR4CkmxA&feature=share


https://www.youtube.com/watch?v=qp6tR4CkmxA&feature=share


https://www.youtube.com/watch?v=zlVTHEiZOzc


besos.

Patricia Figura, octubre de 2015

lunes, 29 de junio de 2015

¿CANALLA O COBARDE?

¿Canalla o Cobarde?

En la primer mitad del 1900, en la época en que nuestras abuelas eran un poco más que adolescentes…las costumbres eran diferentes, muy, pero la esencia de las personas eran las mismas de las de hoy, se manifestaban distinto, eran otros los usos, las excusas, los métodos….pero desde el momento en que una sociedad se forma, queda expuesta a todo tipo de seres con sus miserias, vanidades, lealtades, orgullos, bondades, amores y desamores….cambia el paisaje, pero la naturaleza humana va donde uno va…..más allá de las diferentes épocas.
Los jóvenes de ese entonces, comenzaban a usar pantalones largos después de los dieciocho años…. Incluso usaban cancanes de lana en los inviernos fríos.
Las casas, alquiladas o propias para los más afortunados, tenían grandes fondos, patios de tierra, árboles donde se trepaban tanto los hermanos varones como las señoritingas cuando nadie las veía.
Algunos tenían la suerte de poder continuar los estudios.
Otros después de la primaria entraban a trabajar de cadetes e iban haciéndose un lugar a medida de que los años pasaran.
Nunca faltaba algún músico, el piano para las niñas, bandoneón o violín para los caballeros.
El infaltable baile en los lugares propios de cada barrio, donde las madres acompañaban a sus hijas, cómodamente apoltronadas en mesas, escuchando tanto valses, como orquestas típicas…. Y ellas disfrutando hasta la media noche, donde pasaba el último colectivo que las llevaba al hogar, o las más pudientes con taxis, y las menos, el coche del padre manejado por un hermano que también había salido con sus amigos a bailar.
Ellos se conocieron por ser él uno de los amigos de toda la vida de uno de sus hermanos mayores.
Bromista, divertido, enamoraba tanto a las más jovencitas como a sus madres que veían al yerno ideal…. Un poco “tarambana” pero era seguramente hasta que “siente cabeza”.
Nunca se oficializó el noviazgo, pero se daba por sentado.
Con la hermana de un amigo no se anda con vueltas.
No se miente.
Por supuesto que estaban las “necesidades de los hombres” pero eso no contaba.
Ella, dulce, muñeca, hermosa, suave, ingenua….tuvo la fortuna de poder seguir estudiando.
Sus recreos eran los días en que él se daba una vueltita a la hora del radioteatro y mateaban con sus otras hermanas y con la madre.
Se encontraban algún sábado en los bailes de la vecinal de uno de los mejores barrios de la ciudad….si bien invitaba a todas, con ella era con quién más piezas compartía.
La sonrisa en forma de corazón que se formaba en el rostro de ella iluminaba a todos…. Los ojos le brillaban.
Lo buscaba apenas ponía un pié en el salón de baile.
La fastidiaba la cortesía de tener que aceptar a otros bailarines….sólo con él se sentía volar.
Él  se dio cuenta de que si bien apreciaba muchísimo a toda la familia, estaba cómodo en ese que era casi como su segundo hogar….no estaba enamorado de ella.
De alguna manera se sentía obligado a ir, a pasar más tiempo con tan devota amiga, que esperaba dejar de serlo para ser realmente su novia.
Su amigo lo palmeaba pero también le marcaba territorio.
De esa manera tenía veladamente prohibido comenzar a tratar a cualquier chica que le gustara, imposible intentar frecuentar a alguien, comenzar a conocerse….tácitamente tenía “dueña” y estaba involucrada toda la que de alguna manera consideraba casi su familia.
Ella comenzó a cansarse mientras estudiaba, sentía fuertes dolores de cabeza.
Su familia le decía que era de tanto soñar con él….volaba en lugar de leer sus apuntes…estaba distraída todo el tiempo pensando en el momento en que sonaba la aldaba  y con silbido alegre él anunciaba su presencia.
Pasaba mucho tiempo tocando el piano, la música la distendía….aprendía frenéticamente las partituras que más le gustaban a su enamorado.
Cuando las indirectas fueron demasiado “directas” de parte de su amigo y de la “doña” de la casa…. él sintió que algo debía hacer…la quería, eso sí, le causaban gracia las inocentes demostraciones de amor por parte de ella….pero no sentía ni su pulso acelerarse ni mucho menos su sangre arder.
¿Era un mal tipo por querer casarse enamorado?
¿En qué momento todo se salió de cauce?
Cómo plantear algo que nunca se había expresado formalmente pero que todos daban por sentado?. Su amigo el primero. En privado le decía cuñado.
Los dolores de cabeza de la núbil iban en aumento…. Viajaron a la gran ciudad vecina para consultar un oftalmólogo…bromearon a cerca de que usaría lentes como las eruditas.
Y un plan ¿macabro? se formó en la presionada cabeza de él.
Una salida nada airosa.
Pero que esperaba que diera resultado y de la misma manera mantener su amistad y reputación intacta.
“Es sólo por un tiempo”.
“Hasta que se le pase el capricho y se enamore de verdad de alguien que le corresponda.”
Luego de ausentarse un par de semanas, donde ni los amigos lo ubicaron en los lugares de costumbre, sabían que su familia vivía en el campo, así que supusieron que había ido a hacerles una visita, apareció muy cabizbajo y absolutamente rapado.
Esa tarde nadie escuchó el radioteatro, le ofrecieron el mejor té de la casa, ella lloró frente a todos y sintió que su cabeza estallaría en miles de pedazos.
Con gesto caído él explicó que había estado consultando a varios “doctores” y que aparentemente tenía una enfermedad terminal, que iría primero de sus padres, que el aire de campo le sentaría muy bien para el tratamiento y prometió escribirles a todos, confiaba volver con el tiempo pero que por favor lo entendieran y lo recordaran con cariño.
Ni que aclarar hay, que los medios de comunicación de la época no eran los de hoy, las distancias se hacían más profundas, casi insalvables a no ser por el ferrocarril, y que el que quería “desaparecer” realmente…. Tenía muchas chances de lograrlo.
Ella buscò en el aparador del comedor principal, el bellísimo retrato que sus padres le hicieran hacer por un reconocido fotógrafo, cuando cumpliera los diecisiete años….su rostro hermoso orlado de bucles brillantes y las largas pestañas enmarcando sus ojos tan típicos…. tan soñadores.
“Estaba pensando en vos cuando me la tomaron….quiero que la tengas hasta que estés bien….y cuando vuelvas yo voy a estar esperándote con todo mi amor.”.
El nudo en la garganta de él no fue fingido.
Estuvo ausente mucho más de un año, lejos de estar enfermo, comenzó una nueva vida, buen trabajo en la provincia de las sierras, estaba satisfecho, le parecía que había sido la mejor manera de salir airoso sin lastimar demasiado, sin defraudar…no se puede culpar a un enfermo ¿No?
Escribió dos o tres cartas en los primeros meses pero desde una casilla de correo, sin dar dirección cierta.
Después el vacío comenzó a hacerse notar.
Ya no se sentía asfixiado ni oprimido.
Los extrañaba a todos…y a ese amor incondicional más aún.
Miraba esa fotografía que había recibido con tanta entrega, con fuego en los ojos de ella…la besó….y se extrañó de su gesto.
Y se rió mucho ….hasta que se le salieron las lágrimas…. Estaba listo para volver, quién sería tan necio de no disfrutar de semejante adoración?
Después de todo….había conocido muchas chicas….y ninguna le había acelerado el corazón…. Tal vez él no era de esos, tal vez su postura era dejarse amar…lo que si sabía era de que su destierro había terminado…”una cura milagrosa” nadie discute las buenas noticias.
Con su mejor traje, el silbido en la voz y su cabello brillante y ya crecido hizo sonar la aldaba de la manera en que lo había hecho siempre.
Lo recibió una criada ojerosa, triste, una casa oscura.
Lo anunciaron a la señora de la casa, que recorrió la galería con su vestido negro riguroso y el inseparable pañuelo mojado en las manos.
Se arrojó en sus brazos, lloró sin consuelo mientras repetía “murió diciendo tu nombre…sólo te llamaba a vos”.
No entendía nada. No quería entender. No podía.
“Esos dolores de cabeza se hicieron más intensos….no necesitaba lentes…lloraba sobre los libros, en parte por tu partida, también por la jaqueca….no hubo mucho para hacer… fue todo tan rápido….te llamaba una y otra vez…no sabíamos donde buscarte, ni si estabas vivo o no…ella no tuvo un milagro”.
Las palabras de la buena señora lo golpearon durante años, no encontraba paz, no lo podía creer.
Se sentía un ladrón.
¿Pero cómo podía prever semejante desenlace?
Con dolor se separó de esa última foto de una adolescente enamorada de una ilusión.
Se la entregó a su familia.
Él volvió a las sierras.
Con los años formó su propia familia, tuvo hijos, la mayor llevó el nombre de ese ángel que él no supo cuidar.
¿Era un canalla o un cobarde?.
Pasaron muchísimos años….nunca halló respuesta.


Basada en una historia contada por mi abuela Kiki.


Patricia Figura, junio de 2015

sábado, 13 de junio de 2015

OBNUBILADA

Obnubilada
Aún no lo podía creer.
Le costaba asimilar que de alguna manera era suyo.
Lo miraba reír en un grupo de amigos, no muy lejos de donde ella misma estaba.
El pantalón de jeans con marcas cuidadosamente diseñadas para acentuar la pelvis de su portador…. la camisa rosada suave que le caía como pintada, casi al descuido…. el cuerpo que desde hacía no mucho había aprendido a disfrutar “con derecho a hacerlo”.
Se permitió un regodeo mental.
Se perdió en sus pensamientos.
“Puedo estar con él todo lo que quiera…o me atreva”….”Si quiero dentro de unas horas vamos a estar tocándonos, acariciándonos, besándonos….es increíble, pero es así”.
Esa típica historia romántica, repetida hasta el hartazgo en cuanto best sellers, novela, película, cayó en sus manos…. hoy se le daba a ella.
Por raras conexiones casuales, causales, providenciales o como quiera llamarse, el chico “lindo”, “exitoso”, “simpático” (mujeriego) de su época adolescente…se cruzó en su vida en el momento justo, el lugar justo y con las necesidades encontradas.
Casi sin darse cuenta, y con un aparente “me da lo mismo”, “está todo bien”, “nos ayudamos mutuamente”….terminaron viviendo juntos.
Él viniendo de una traición inocultable e irreparable hacia su esposa, estaba finalizando sus  trámites de divorcio….dedicado full time a su incipiente y próspera carrera, no se veía solo, estaba acostumbrado a que le solucionen absolutamente todo lo doméstico…llegar y encontrar manos y cuerpo dispuesto….casa y vida organizada.
A lo Rey.
Ella a los treinta y pico venía de una convivencia fallida, aburrida, sin hijos, un par de noviazgos largos “por amor”, donde el desgano y los problemas cotidianos fueron mellando la pareja, los celos, el control….volver a la casa de los padres fue más que traumático.
Un  par de meses atrás se encontraron en un shopping, hacía más de diez años que no se veían, se tenían de contacto en el face cuando fue furor “recolectar antiguas amistades” pero ni uno ni otro era de publicar demasiado.
Conversaron más de una hora, parados en uno de los pasillos, intercambiaron celulares.
Ocasionalmente se enviaban mensajes.
Ella le comentó a su amiga y confidente, él había sido la fantasía de casi todas las adolescentes que se cruzaban a su paso.
_Y cómo está personalmente??? Yo lo tengo en el face pero no sube nunca nada_
_Igual…. Pero con más aplomo, más interesante…. La misma sonrisa, los mismos hoyuelos….nunca fue mi tipo….pero ves a los de su edad y el vago está muy bien_
_Pero están saliendo?....pasa algo?_ mientras cambiaba la yerba al mate, eterno compañero de ambas, la miraba con su sonrisa de “a mi no me engañàs”.
_Pero no!!!!!..... charla como un amigo que se encontró con otra después de mucho tiempo…. Ahora tenès todos los medios a favor….es eso… tuvo un divorcio re cruento, la mina está furiosa, dolida, despechada….aparte lo re quería y él la engañó hasta que se aburrió._¨
_Bueno…. no es un dato menor... ojo…. acordate lo que decía mi abuela… “lo que a otra hace con vos, seguro que a vos te lo hace con otra”_ obviamente ambas se rieron mucho, más allá de que su amiga le asegurara de que no pasaba nada, que él jamás se insinuó en nada y que ella no tenía ningún interés en alguien en quién no podía confiar.
Se encontraron tres o cuatro veces para caminar al anochecer, otras veces fueron a tomar esos lisos de verano, tan típicos de la costa litoral, conversaban muchísimo, ella de lo traumático que era volver a vivir con sus padres, acostumbrada a que llegaba a su casa, con sus cosas tal y como las dejaba, acompañada o sola…. Sin hablar si no quería hacerlo….a tener una pareja… se sentía vacía, desde que tenía uso de razón había estado de novia, siempre tuvo un par…. Ahora estaba como despojada.
Él, tenía su casa con todas las comodidades, el divorcio casi listo, los bienes divididos, los chicos con sus días de visita y vacaciones….pero no se hallaba en la casa vacía.
Odiaba ocuparse de las millones de cosas que hacen que una casa sea un hogar habitable., digno de regresar, más allá de la limpieza y el orden.
_Me vas a decir que no pasó nada?_ le decía su amiga una y otra vez.
_Pero no!!!!!! Nada que ver…. Ni ahí….aparte vos crees que con todo lo que tiene a simple vista el vago está solo en ese aspecto????. Debe elegir y punto, no se complica más con una novia o una esposa.
_Qué tiene que ver? Miràte un poco…. Vos pensàs que estando con vos no va a querer nada más??? Te viste amiga en un espejo????..... vamos…. Por favor!!!!!!...llama todos los días, charlan, salen a hacer deporte….no te queda el papel de caída del catre_ más allá de que las dos se reían muchísimo, en esa cocina que las cobijaba mientras preparaban material de sus respectivos trabajos, algo comenzó a gestarse en la mente de la soltera, se imaginaba a su lado y la estampa cuanto menos era atractivísima.
Ambos de mediana edad, bronceados, del tipo que hace dar vueltas las miradas al pasar…abstrayéndose de todo, reconocía que visualmente quedaban bárbaros.
Y la propuesta novelesca, inquietante, ¿inesperada?...llegó.
Nada romántica y sí muy prácticamente, él le propuso vivir juntos.
Él trabajaba muchas horas en su empresa, hacía deportes, tenía grupos de amigos, quería llegar a su casa y no encontrarla fría como un bunker, ella necesitaba un lugar, continuar con su vida de adulta, dirigir un hogar….¿por qué no iba a vivir con él? no iban a ser los primeros amigos en compartir una vivienda y aportar cada uno lo que podía ofrecer al otro.
Nada se habló del aspecto sexual.
Ni como la iba a presentar a los chicos….¿iba a ser una inquilina?.
Aceptó con un retorcijón en el estómago.
¿Será que me está gustando él o lo que representa?.
Voy a arruinar mi chance de formar una familia propia conformándome con esta mentira?
Si digo que no qué pierdo?¿sobre todo què gano?
Apartò de su mente estas preguntas incòmodas y la convivencia se hizo realidad.
A èl parecía alegrarlo encontrarla en casa al llegar después de una jornada agotadora, ella vivìa como en un limbo, sus manos nunca estaban quietas, hacìa comidas, se ocupaba de los chicos el finde que les tocaba con el papá, salían alguna que otra vez a cenar, mucho a caminar…..pero también les gustaba mirar películas y conversar.
Ella no le preguntó si estaba acostándose con alguien.
Desde el momento en que él le propuso esa convivencia se suponía que si había alguna mujer no era importante, sino alguien ocasional.
El daba por sentado que ella no mentía al decir que estaba sola.
Ella no escuchó el mensaje del teléfono fijo, donde èl le avisaba de un cambio de horario, le decía que pasaba a buscar helado e iba a pasar la siesta calurosa a casa, quería saber si elegía los gustos de siempre.
Ella sabiéndose sola en las próximas horas, se puso cómoda, prendió el aire de la sala de estar y después de un baño relajante y con su camisolín de raso que sólo usaba en su habitación, se apoltronó en el cómodo sillón en semi penumbra a escuchar música suave…se adormeció, regodeándose en el placer de sentirse donde quería estar.
No escuchó las llaves de él en la cerradura, ni sus pasos al entrar, buscándola extrañado de que no respondiese al teléfono en horas en que usualmente ella estaba en el hogar.
Se quedó mirándola desde el vano de la puerta.
El blanco inmaculado contrastando con la suavidad de su piel dorada, las piernas que tanto le gustaban, medio estiradas y el largo cabello ocultando en parte su rostro dormido….así la vio.
Dudó pero solo un instante…. Se acercó y se sentó en el sillón a su lado, le corrió el cabello, acarició sus brazos y piernas, ella se despertó, pero el sobresalto solo duró un instante, lo dejó hacer, no hubo ningún acuerdo, palabra o promesa en el medio, le siguió los pasos y él a ella, se dieron el gusto mutuamente, se disfrutaron, el espejo de la pared opuesta los reflejaba a ambos, el cuadro le encantó.
La risa de él contando una anécdota la trajo a la realidad….los recuerdos de lo ocurrido la siesta anterior, la tenía obnubilada, lo recreaba en su memoria una y otra vez…. Lo repitieron  durante la tarde, casi toda la noche….ahora en la reunión a la que habían asistido sin rotularse, disfrutaban del preámbulo de la seducción, se vistieron con cuidado, eligiendo lo que querían que el otro encuentre, vea, se provocaban….
No hubo promesas, ni cambios de planes, ni proyectos….pero estaba claro que “por ahora” estaban dedicados uno al otro, viviendo la fantasía sexual de los comienzos de una relación que podía llegar  a prolongarse en el tiempo como una familia….o no.


Patricia Figura, junio de 2015