domingo, 16 de febrero de 2014

INACEPTABLE....

INACEPTABLE.
Entró envuelta en un toallòn grueso, gigante, traído de “souvenir” de un par de días de spa en la provincia vecina
“No solo no me sube agua al tanque sino que me salta la térmica” se dijo riéndose sola mientras volvía al baño a terminar su ducha con el calefoncito que  apenas alcanzaba para enjabonarse y enjuagarse a toda velocidad.
Los días fríos en que debía dejar la resistencia calentar un poco más de lo habitual, solía terminar su ducha en el patio donde se encontraba la llave general.
Con suerte lograba terminar el baño sin congelarse.
Delante del calefactor, se permitió un momento envuelta, acurrucada en la gran cama matrimonial, oficialmente toda para ella, usualmente compartida por cuanto veinteañero estuviera dispuesto a hacerla sentir una Diosa sin edad.
Estaba cómoda, calentita, se soltó el cabello cuidadosamente envuelto en la gorra de baño para que no se salpicara el impecable brushing realizado con toda pericia antes de irse a bañar.
Se puso un holgado pijama de “estar adentro” y se dispuso a empollar unas horas antes de que llegara el momento de prepararse para ir a desmenuzar la noche….y a elegir al acompañante de turno.
Buscó en la tele algo para ver…. Nada, los sábados por la noche nunca había nada.
Tomó el celu y después de contestar algunos msj de último momento, donde se ponía de acuerdo con el grupo de chicas para la salida, entró al face.
Vio que una de sus primas había compartido una foto de ellas sacada una víspera de navidad hacía muchos años atrás.
Una sonrisa se dibujó en su cara simpática, recordaba aquella fiesta, cuando muchos de sus afectos mayores estaban todavía vivos, los hijos eran chiquitos, usaban pañales, el que fuera su marido se veía en el fondo conversando con su suegro, el mantel típicamente navideño estaba cubierto de cáscaras de nueces y copas de sidras a medio llenar.
Centró la atención en su propia imagen, aún después de tantos cambios y tanto dinero invertido en su aspecto….se sentía tal cual estaba retratada….su lucha constante por combatir su tosca apariencia original aún no había logrado desdibujar la imagen de su mente…. Al cerrar los ojos e intentar verse, era la joven de la foto la que se presentaba en su mente.
Hizo una mueca.
Y un click sobre la foto, pero ya no en su celular, sino en la note, quería verse bien, pantalla completa.
Por suerte no la había etiquetado….nadie reconocería a esa veinteañera de pantalones anchos y remera suelta, de cabellos cortos y oscuros y uñas comidas casi hasta la cutícula.
Jamás la asociarían con ella….al menos nadie que valiera la pena….nadie que formara parte de su “grupo”, mucho menos esos amores de turno que milagrosamente duraban más de una decena de noches.
Le envió un mensaje privado a su prima, “me etiquetàs y te bloqueo”….pero claro, ya la conocía, no se le ocurriría hacerlo.
Conocía su sacrificio por mantenerse en cincuenta y dos kilos midiendo escaso metro sesenta, su rutina de abdominales, caminata, aparatos, baile y yoga…. Le llevaba todo el tiempo, todo el dinero, toda su atención… era una carrera contra el tiempo que estaba ampliamente recompensada cuando podía elegir con un solo dedo al semental que le hacía hervir la sangre.
Su larguísimo cabello, lacio, brillante, cobrizo era una obra de arte que no tocaba ningún champú de góndola, solo lo lavaba en el centro de belleza al que acudía desde hacía años.
El make up era todo un tema aparte y lograba resaltar los ojos que oscilaban entre los verdes y los grises de acuerdo a su estado anímico…pero lo mejor era la boca….cuidadosamente dibujada, carnosa, plena.
La mente se le fue para su infancia, cuando su madre le arreglaba vestidos heredados de parientes y amigos, cuando el Papá Noel nunca llegó a traer ni los patines, la bici o la muñeca que caminaba…cuando abría la puerta del dormitorio de sus padres y solo encontraba a su madre llorando, su padre volvía tarde, muy tarde….hasta que no volvió más.
Se casó como todas las de la época, tuvo hijos, dos, limpió, ordenó, cocinó y lloró también, mucho, muchísimo, hasta que no aguantó más…sacó el  poco dinero que quedaba en la casa, juntó lo justo y necesario de su ropa impersonal y deslucida, hizo dormir a los chicos temprano, su marido tenía el turno noche, volvería al despuntar la mañana, pero ella estaría lejos, lo suficiente como para que no supiera donde buscarla.
No tuvo ayuda, no compartió con nadie su plan, fue casi un arrebato, odiaba ser esposa y madre, no era para ella, le despertaba enojo, ira, odio…puso distancia, mucha…extrañó a sus hijos durante los primeros meses, pero el solo hecho de pensar en volver la entumecía, trabajó de moza, de cajera, alquiló piezas deprimentes en pensiones oscuras con baños compartidos, pero era joven y fuerte y por fin estaba sola.
El golpe de suerte llegó cuando tres años después consigue entrar a trabajar en un pub, estaba en su elemento, el dueño le permitía utilizar las dos últimas habitaciones, separadas del local por un patio grande y descuidado, las adecentó, le fue agregando detalles propios, una cocina diminuta y un baño de muñecas, pero no le importaba, no pagaba alquiler y comía todo lo que quedaba de la cocina del negocio.
Trece años después seguía en esa diminuta cueva, su escondite, su lugar seguro, todo lo que ganaba lo gastaba en su propia apariencia, la original era inaceptable….aunque una y otra vez se despertara sudada y creyéndose aún esa madre y esposa casi adolescente atrapada en una vida que detestaba.
Las redes sociales la acercaron solo a quienes tuvo interés de reencontrar.
Esta prima era una de esas escasas personas a las que intentó ubicar, por ella supo que después del revuelo y escándalo inicial, las cosas comenzaron a encaminarse, su marido ( jamàs se divorciò) se juntó con otra mujer, que crió los hijos de ella y tuvo un par más, eran buenos chicos, estudiosos, trabajadores, la llamaban mamá, tenían un hogar sólido, ya no vivían en la casita que ella conociera, habían progresado, estaban cómodos…tal vez hasta les había hecho un favor.
Buscó a sus compañeros de colegio.
Quería que la vieran tal como era ahora…una escultura….fría, incapaz de renunciar a su libertad, a su pseudo comodidad, a su sexualidad casi irrefrenable donde cada cuerpo joven era un nuevo desafío.
Nunca la dejaban, siempre era ella la que ponía el punto final.
Jamás aceptó acostarse por dinero, ni claudicar su libre albedrío por nadie, cuando no tenía una moneda, buscaba horas extras dando clases de maquillaje o hacía manicurìa…solo las navidades la ponían mal, hasta que después de la segunda botella de champange todo le daba lo mismo…se dormía con los primeros rayos solares, por lo general con los ojos hinchados y abrazada a su almohada.
No puso “me gusta” en la foto, no quería que la asocien a esa imagen, ella ya no era ella…se había inventado y había dedicado arduos años a verse distinta, cada vez costaba más, la balanza era su peor enemiga, el alcohol también hacía lo suyo.
Cerró la compu, le comenzaba a doler la cabeza, a la única persona del ayer que le hubiese gustado volver a ver y a abrazar muy fuerte era a su papá…pero …lo que se hereda… tampoco había rastros de él, no sabía si estaba vivo o muerto.
Se puso de costado, se hizo un ovillo chiquito… intentaría dormir un par de horas antes de salir….no pensaba ponerse a llorar…. Se le hincharían los párpados, le delatarían los años, no podría ponerse los lentes de contacto….se estiró hasta la mesita de luz, buscó una de esas pastillitas mágicas que la ayudaban a relajarse y descansar cuando su cabeza hacía de las suyas…cerró los ojos, intentó pensar en el verano, el sol, las playas, salidas con sus amigas hasta altas horas….en fin, en la vida que tanto había perseguido y que ahora podía  ¿disfrutar?.


Patricia Figura, febrero de 2014

miércoles, 12 de febrero de 2014

Acorralada....de Joy Fielding

Uno de mis mayores placeres en los atardeceres lluviosos es irme al "canje de libros" e investigar un poco què encuentro.
Algunas veces salgo gratamente sorprendida (las menos) y otras leo y releo tìtulos comerciales hasta el cansancio.
Hace años que dejè la etapa de los policiales asì que todo el sector de Cristie o James entre otros queda de lado en mi bùsqueda.
Ni pensar en los de autoayuda (los detesto) o los polìticos.
Una de estas tardes fui ehice varios hallazgos, uno de ellos fue esta novela, no recuerdo haber leìdo nada antes de ella, pero me encantò la claridad que tiene para transmitir sentimientos sobre todo femeninos, para plasmar situaciones que en la vida real pueden escapar a cualquier calificativo y sin embargo al leerlas, muchas fichas pueden ir cayendo casi sin querer.
 Como tengo la costumbre de "vivir" mis libros, suelo marcar alguno que otro pàrrafo o frase que me haya gustado o me parece bien exrpresada, las copio acà para uds.

besos

Patri.

"Lo cierto es que, como todo el mundo, no sè de dònde vienen las ideas. Supongo que es un fenòmeno relacionado con la visiòn del mundo del escritor. Si tù y yo oìmos la mima conversaciòn alrededor de una mesa, tù te preguntaras què puedes hacer para ayudar, mientras que yo concibo una escena para mi pròxima novela. Los escritores aprovechamos todas las situaciones. Las usamos, las modificamos, las tergiversamos. Cualquier cosa constituye un estìmulo. No hay nada sagarado."

"El tiempo siempre juega a favor de la persona que està dispuesta a esperar".

"Aceptar un acuerdo de divorcio y rechazarlo en el ùltimo momento, encontrar algo inadmisible en un escrito aprobado previamente, repetir viejas exigencias y hacer otras nuevas, todo por enèsima vez, formaba parte de un juego. Las parejas en tràmites de divorcio lo hacìan constantemente. Era una forma de mantener el control, de tener la voz cantante, de tirar de los hilos."

"Cuando uno declinaba demasiadas invitaciones, la agente acababa por cansarse. Sin embargo, tenìa que admitir que le dolìa. A lo largo de los años se habìa separado de todos sus amigos."

"¿Desde cuàndo la seguridad era un sustituto del amor?"


Por boca de personajes de Joy Fielding.

Patricia Figura, febrero de 2014

lunes, 10 de febrero de 2014

CUENTAS PENDIENTES.

Cuentas Pendientes.
Por lo general no le gustaba pensar en lo que no había hecho, en lo que fueron metas deslucidas en el tiempo, en lo que probablemente no haría, pero un recuerdo fugaz de la adolescencia capturó esa parte cuidadosamente oculta, disimulada tras un listado diario de ¿obligaciones? como madre, esposa y también profesional.
Siempre faltaba algo que se completaba maravillosamente en su mente.
En la etapa de los diez años era una excelente patinadora, recostada en el sillón gigantesco del living poco transitado de su hogar, ponía sus discos preferidos una y otra vez durante horas, los repetía hasta el cansancio, mientras ella con su imaginación creaba coreografías casi impracticables en esa disciplina.
Pero jamás fue a patín.
Su madre sencillamente tenía miedo de que se lastimara, “entretenete con otra cosa menos peligrosa”…. demasiados horarios tengo todo el día para agregar uno más.
En la primaria, soñaba con ser “la nena linda del grado”, cada año al volver de las vacaciones tenía la esperanza de que notaran sus ojos expresivos, el brillo de su cabello, su sonrisa permanente, que se lo comentaran, ser a la que los chicos le pedían “arreglo”.
Pero siempre le tocó ser la inteligente, la que leía y hablaba bien, esa alumna que las maestras siempre tenían a mano para colaborar en el aula, mientras otras compañeras pasaban papelitos con declaraciones amorosas de los varones, o salían a pavonearse en el recreo para mirar a los chicos del aula de al lado.
Entrando en la adolescencia, una cierta seguridad le ganó un puesto casi de honor entre sus compañeros, sabía que se había desarrollado muy bien, delgada, menuda, ayudaba a los demás en los trabajos prácticos, sobre todo en las materias odiadas por la generalidad, le encantaban las reuniones en grupo, ir al cine los sábados a la tarde con su grupo, hacer los pic nics de la primavera junto con todo el curso no tenía precio…claro, que la parte secreta, la que se desarrollaba febrilmente durante la vigilia jamás la abandonó…ahí y hasta entrada la madrugada, ella pasaba a ser la reina de una elección de belleza, la modelo que descubrían accidentalmente en la playa, la seleccionada en un casting para una película con algún grupo musical de moda.
Daba por sentado que toda esa cornucopia de experiencias pertenecían solo a sus fantasías, jamás se le ocurrió que podía luchar por conseguir algunas de esas ensoñaciones…. pertenecían a la almohada, a determinada canción, al silencio…a ella.
A medida que pasaba el tiempo, e iba cumpliendo etapas, las fantasías tenían épocas…cuanto más presión vivía en la realidad, mayor era su escapismo, soportaba los embates solo por evasión…muchas veces su familia la encontraba con la mirada vidriosa perdida en un punto, quieta, extática.
¿Cómo explicarles que estaba frente a un público que ovacionaba su actuación en un teatro con localidades completas? ¿O que estaba desfilando con gazas que flotaban alrededor de sus piernas en una pasarela interminable frente a la mirada incrédula de sus ex compañeras de primaria? Que esa declaración amorosa tan ansiada a los dieciséis del chico lindo de la clase, por fin llegaba a sus oídos provocándole un nudo en el estómago?
No, imposible, eso era parte de su intimidad, la parte inviolable de su ser, su esencia, su fuerza, sus pilas….era en lo único que se sentía mezquina, cuando su mundo perfecto la envolvía y dejaba afuera a su familia.
Buscaba la descarga física.
Iba a aprender salsa, a caminar, a pintar sobre telas con un grupo muy variado de mujeres, trabajaba, se ocupaba del hogar, de su orden y dirección.
Vivía etapas de mucho sexo con su marido, alternadas con otras  de un distanciamiento casi glacial.
Estaba acostumbrada a esta doble vida.
Era casi imposible extirpar alguna de las dos.
Se nutrían mutuamente.
Se sostenían.
Se quedó analizando a su pesar, si en realidad eran cuentas pendientes, si hubiera cambiado su vida por otra, por alguna de esas mujeres en las que se convertía recurrentemente.
Sabía la respuesta de antemano.
No quería esfuerzo extra, sacrificios, frustraciones, caídas, renuncias, dolores ….en su mente era la mejor en cualquier disciplina, la sonrisa que se dibujaba en su rostro cuando se entregaba a “soñar” era la mejor batería que podía pedir su organismo…. Volar la ayudaba paradójicamente a mantener los pies sobre la tierra, a nutrir su alma para cumplir con la parte difícil cuando la vida la ponía a prueba.
Se estiró como un gato, satisfecha, su marido acababa de cerrar la ducha, había estado mirando insistentemente su short veraniego y haciéndole comentarios halagadores durante toda la cena…él no disimulaba lo que ella le provocaba, los ojos se le volvían pícaros cuando al pasar mientras ella iba de un lado al otro haciendo las cosas, aprovechaba para acariciarle alguna zona reservada a la intimidad de ambos.
La puerta se cerró con llave y por un rato la mente de ella también…. Más tarde, cuando la respiración regular de todos indicara la hora del sueño, ella se entregaría por un rato a recibir los aplausos y honores de su público, la medalla de oro en alguna pista de patinaje…. O una tardía declaración amorosa que la hiciera sentir en las nubes antes de volver a aterrizar en su hogar.


Patricia Figura, febrero de 2014

lunes, 3 de febrero de 2014

LOS PUENTES DE MADISON COUNTY...Robert J. Waller.

"...De no haber sido por su padre y ustedes, me habrìa ido con èl, al instante. Me pidiò, me rogò que lo acompañara. Pero yo no quise, y èl era una persona demasiado sensible y afectuosa como para interferir nunca en nuestras vidas.
La paradoja es la siguiente: Si no hubiera sido por Robert Kincaid, no estoy segura de haber podido quedarme en la granja todos estos años. En cuatro dìas me dio toda una vida, un universo y uniò en una sola las partes separadas de mì. Nunca he dejado de pensar en èl, ni por un momento. Aùn cuando no se hallaba en mi mente consciente, lo sentìa en alguna parte, estaba siempre allì...."

Si bien he visto la pelìcula varias veces a lo largo de los años, el libro es otra cosa, para mì, siempre es mejor.
Es vàlido renunciar no sòlo a la pasiòn fìsica, el derecho a sentirse MUJER con todas las letras y en mayùsculas por responsabilidad????
El autor plantea el amor entre dos personas de mundos geogràficos diferentes pero con total armonìa mental y espirtual, como ùnico y para toda la vida, cuatro dìas completos en que les permitiò sacar lo mejor de cada uno y con eso hacer frente a lo peor.... A los amores asì, màs cuando no son unilaterales, sino que ambos lo sienten con fuerza e intensidad, ¿pueden darse el lujo de sostenerse solo en el recuerdo, viviendo y reviviendo una y otra vez un conjunto de horas mientras la familia sigue su curso?.
No es acaso como vivir con un fantasma? tanto para los enamorados como para los que los rodean.
Alguien tiene derecho a esperar que una persona viva dentro de su mente una vida paralela para poder soportar el tedio de un lugar que se creyò propio y ya no lo es????.
Los interrogantes son muchos y las respuestas tantas como personas habemos en el mundo.
Me gustò mucho leer la historia, uno nunca queda con el alma vacìa despuès que un libro asì pasa por su vida.


Patricia Figura, febrero de 2014.

viernes, 24 de enero de 2014

CONVERSACIÒN AJENA (nueva)

Conversación Ajena….( ni idea ya por qué número voy)
Llega el verano, con más tiempo compartido en familia, con amigos, sol, pileta, playas, caminatas, sillones y reposeras con nuestros cuerpos que van cambiando el blanco verdoso por uno más dorado y saludable, mate, tererés, bebidas frescas, sándwiches, facturas, música acompañando las horas de ocio.
Y las inevitables conversaciones.
Las propias…. Y las ajenas.
Más allá de que me considero una persona sociable, las horas de pileta me vuelven un tanto misántropa, mis hijas y mi marido, están acostumbrados y mientras ellos juegan, nadan, duermen, hacen competencias de salto, etc. yo recorro durante horas con mi flota flota toda la pileta que por suerte siempre está con muy poca gente.
El lugar con once has de verde se caracteriza por ser muy tranquilo y familiar.
Tiene sus socios de siempre, sus “personajes”, los invitados de los socios y en realidad pocos chicos comparado con los clubes sociales.
En mi navegante recorrida suelo deambular por pequeños grupos y siempre me llegan retazos de conversaciones ajenas, algunas banales, otras acaloradas, ciertas discusiones, alegrías compartidas, situaciones limites habladas hasta el hartazgo, etc.
En mi casi estado de vigilia, mientras el letargo me ganaba, escucho que dos mamás le daban permiso a los chicos para ir a jugar a una de las canchas, ellas estaban a la sombra con tereré y juntando los restos de la chocolatada de los nenes.
_¿ Y qué pensàs hacer??? No podès estar contestándole doce mensajes por hora!!!!!, si sabe que estás con los chicos acá…. Chau, no tenès señal, basta!_ le decía la más grandota, rubia, con cejas y pestañas casi blancas, cuerpo más que contundente y con los hijos iguales a ella.
_Es que si no contesto es peor, dice que cuando los chicos están conmigo tiene derecho a saber dónde están, qué hacen, si están bien….. viste, y cuando están con él me abolla a mensajes preguntándome cualquier estupidez que puede decidir solo._ recostada en una de las sillas, de cara al sol y con los ojos cerrados tras gafas bien oscuras.
Delgadísima,  de piernas largas, muy bronceada con el largo cabello recogido en una cola de caballo.
_Por eso te digo!!!!! Yo ya la pasé con mi marido hace años, y si volvimos fue porque todo lo tratamos con respeto, sin usar a los chicos, los problemas eran solo NUESTROS ellos pobres, estaban en una familia con problemas….pero si hubiésemos entrado en “esa” que está tu marido persiguiendo y tomando rehenes….chau!!!! olvidate!!!! No volvíamos más_ regordeta e hiperquinètica mientras hablaba puso tres o cuatro toallas a secar en los arbustos, cambió la yerba,  y se puso protector solar.
A riesgo de hundirme, pero queriendo saber si la flaca le iba a contestar el mensaje al marido o no, me puse a pedalear casi en círculos para que la suave brisa que soplaba no me lleve a la otra punta.
_Es todo muy reciente, cuando llamó escuchó las risas de los chicos, ellos lo saludaban a los gritos, le decían “vamos a la pile” así que les di el celular, porque yo estaba manejando y podes creer que les dijo “qué suerte que tienen…papá con este calor tiene que ir a trabajar, no puede ir a refrescarse….díganle a mamá que disfrute”_ la conversación me llegaba medio entrecortada por los movimientos y el vientito.
_Mamá!!!!! Deja de dar vueltas que te vas a marear!!!!!_ Me gritó mi hija, le hice señas que estaba bien, que siga jugando con su amiga, estaban buscando peces de colores repartidos por toda la pile con las antiparras.
_NOOOO no, no no no…. No tiene vergüenza!!!! Todos los maridos están trabajando_ le contestó la cuasi alemana_ el mío también y está feliz de que en lugar de quedarme tirada con el aire, haga veinte km para traer a NUESTROS hijos a disfrutar del sol…. hubiera sido docente o abogado tu marido si quiere estar todo enero de vacaciones._ sacudía la cabeza de un lado al otro, la otra, la agobiada, movía las manos en gestos de que la situación la superaba, pero hablaba tan bajo, tan suave que yo no escuchaba nada.
_Cuando mi marido y yo nos separamos hace muchos años, todo lo hablábamos entre nosotros, no dejamos que NADIE SE METIERA…. Así después no le echábamos la culpa ni a la familia ni a los amigos….ahora, si se rompe un vaso, él jamás dice nada ni me plantea nada, se rompió y punto_ no entendí mucho el ejemplo.
_Para mi ex todo es un problema, todos los días discusiones si no hago las cosas como él quiere, si  quiero salir a tomar algo con las chicas del trabajo, si quiero comprar algo a los chicos, si decido algo yo sin consultar…¿entendès?_
Salí por un rato de la pileta para preparar unos mates yo también, tanto pedalear en el agua me había abierto el apetito, las nenas ya habían encontrado todos los peces y me pidieron permiso para ir a “explorar”, así que fueron a donde estaban la mayoría de los chicos, recorriendo los alrededores arbolados de las canchas.
_Ah!!!!! No, en casa si él llega y encontró los vasos en otro lugar porque se me antojó acomodar todo distinto no me dice ni media palabra…._ se ve que los vasos ocupaban un lugar importante en su vida diaria_ Con mi marido cantamos.
Eso me extrañó, supuse que era del tipo de pareja que en lar reuniones familiares aparece con el Karaoke.
_El que canta primero es el que sale y el otro cuida los chicos, así que cuando tengo algo organizado CANTOOOOOOOOO al toque, pero él no me dice nada de nada….nunca, me tiene mucha confianza y otro día sale él…. somos muy independientes, salimos muchísimo solos, pero todo bien, todo sano, compartimos mucho después charlando sobre lo que hicimos, a dónde fuimos….no, si nos separamos alguna vez fue porque yo era muy pendex…tal vez no supe manejar la familia…no sé_
La atribulada la escuchaba, asentía con la cabeza, contestaba a los chicos que las interrumpían varias veces, hasta que la grandota los echò bastante tajante “o se van o nos vamos del club”.
_Mis padres me ofrecieron dinero para comprar la parte de él del terreno y comenzar a construir, cada uno queda con su coche y punto, me dice mi papá que compremos lo más necesario para equipar un departamentito para los nenes y para mí, que ellos me ayudan y listo, que salga de esta pesadilla….pero no sé, yo lo quiero mucho a él, pero ese “voy a cambiar” dura mientras consigue lo que quiere, después vuelve todo igual, a mandar, a criticar, a decir lo que tengo que hacer, cuándo, dónde….y así…no sé lo que es la libertad._ nos quedamos las tres pensativas….no era una decisión sencilla levantar un hogar, tampoco encadenarse a que otro escriba un libreto que debería ser propio.
El sol se estaba escondiendo detrás de uno de los salones de fiesta, la pileta estaba vacía, mi hija y su amiga regresaron sonrientes a tomar de sus botellitas y pegar una última zambullida antes de volver a casa.
Yo acomodé todo y con mi flota flota en mano, me deslicé  sintiendo el agua fresca y limpia, me recosté mientras con las piernas  me alejaba de la orilla, vi la bandada de pajaritos que todos los días a la misma hora llega a comer y dormir a la copa de los árboles cercanos, se escuchaban algunas risas lejanas, me sentía placenteramente descansada, contenta, tranquila…seguramente las amigas seguían resolviendo una situación muy de la época, intercambiando opiniones, mientras armaban los bolsos para regresar al calor de la ciudad.
Mientras me dejaba llevar agradecí a Dios la paz del momento después de tantas tormentas, batallas y escaramuzas….cuando llegara a casa, relajada y feliz conversaríamos en familia, miraríamos algo en la tele, comeríamos algo rico y tal vez saldríamos todos a tomar un helado para cerrar la noche.
Y seguramente en los días venideros cuando fuera a ese hermoso lugar acompañada con amigas, como tantas otras veces, o con mi familia, sería el motivo de alguna conversación ajena que otra persona, escucharía sin querer…. Como al pasar.



Patricia Figura, enero de 2014

viernes, 3 de enero de 2014

SUEÑO RECURRENTE...

Sueño Recurrente.

Miró con sus ojos del tamaño de platos.
Se quedó muda.
No atinó a hacer nada más que llevarse ambas manos a sus pechos.
Se miraron fijamente por un segundo, hasta que la sonrisa pícara tan característica de él seguida de una carcajada quebró el silencio de la habitación.
Ella se sentía clavada al piso, él agitó las manos en el aire y se acercó con intención de saludarla con un abrazo.
Imposible responderle ¿le estaba tomando el pelo?...¿no se daba cuenta de que ella apenas si cubría su desnudez? Abajo su diminuta ropa interior y las largas piernas bronceadas que se negaban a avanzar o retroceder.
_No se te ocurra acercarte!!!!_ fue lo único que dijo.
_No me vas a saludar?? Tanto tiempo sin vernos????_ y la risa, grave, divertida, gozando de la confusión de su amiga, en realidad ex esposa de uno de sus amigos.
Se detuvo a muy pocos centímetros, podía sentirle su perfume y ver muy claro en sus pupilas.
_No sabes que se golpea antes de entrar a una habitación???? me estaba poniendo la malla…por favor, andate antes de que entre alguien más_
El ignorando la preocupación de ella, se acercó sin casi tocarla y le dejó un beso en la mejilla…mientras le decía que también había entrado a ponerse su bermuda de baño, la dueña de casa le dijo que  se pusiera cómodo, que todos lo esperaban en el jardín con cervezas, refrescos y una picada espectacular para después del zambullón.
Parecía dispuesto a cambiarse justamente ahí, mientras ella sin poder mover sus manos por razones más que obvias sentía que el calor le subía por el cuello, mezcla de vergüenza e indignación.
_Podes por favor pasar al baño…. Es esa puerta justo a tu izquierda… o mejor dicho, abrírmela para que vaya yo….por Dios!!!! Esto no puede estar pasando de verdad_ ahora estaba pálida, era una situación absurda, de pesadilla, de novela de cuarta, ¿y si entraba alguien? ¿Cómo explicaba que estaba medio desnuda con  el amigo de su ex marido en la habitación de la casa de su mejor amiga?????.
Por su parte, él acababa de descubrir que era creyente.
Una situación así, más allá de lo cómico que le resultaba lo escandalizada que estaba la ex de su amigo, bah… más que amigo, integrante de uno de sus grupos de amigos….un poco más que un conocido… pero AMIGO, no, ni ahí… le resultaba hasta erótico, saber que a pocos metros estaban todos, se escuchaban sus risas y comentarios, que servían vasos, caminaban por el parquecito…. Y ellos dos, encerrados en el dormitorio principal…. Por una grata coincidencia, para qué negarlo.
La casa era de una amiga en común.
La reunión era una especie de despedida porque se iba a vivir al sur, la casa estaba en venta y muchas de sus cosas ya embaladas, era el fin del verano y como iba a pasar mucho tiempo hasta que pudiera verlos a todos otra vez, decidió reunir a sus grupos heterogéneos pero que congeniaban bien a la hora de divertirse, no eran más de veinte personas.
Se escucharon pasos muy cerca en dirección a la habitación… ella lo miró con furia, enojo, y un nudo en el estómago se sumó al que tenía en la garganta…. la humillación la hacía sentirse ridícula.
Él más rápido, la agarró de un brazo (que ella no despegó de su pecho) y tomando el corpiño que estaba sobre la cama la hizo entrar al baño.
Adonde entró él también haciendo silencio.
Ella le iba a decir que saliera, antes de que entren, pero él con su mejor cara de póker le puso el índice sobre los labios indicando silencio.
La dueña de casa entró al dormitorio, llamándola, al no verla en la habitación golpeó en el toilette.
_Estás bien??? Pensé que habías salido hace rato…._
_Si, si, ya salgo…. Me hizo mal el sol, me parece que me bajó un poco la presión pero ya voy_ le contestó a través de la puerta mientras luchaba lo más silenciosamente posible con él que intentaba ayudarla a colocarse la parte de arriba de su bikini demostrándole que cerraba los ojos.
_ Estás segura??? Querès que entre??? Te traigo agua???_
_Noooooooo….no, andà nomás, que enseguida salgo…en serio, anda tranquila_ “esto no puede estar pasando” “ es absurdo” “ en la vida real esto no pasa”.
_No lo viste al tano???? Venía a cambiarse, le dije que pase a ponerse más cómodo_
_NO, para nada, habrá ido al otro baño…. O a la habitación de los chicos_
Él haciendo gestos de que era un “caballero”, pasó por delante el soutien, apoyándolo sobre el contorno de ella y abrochándolo con toda suavidad en su espalda.
Con malabares y dándole la espalda, logró recuperar sus manos y su dignidad.
_Bueno, me fijo….¿viste que bombonazo???... siempre me gustó ese tipo…. Pero…nunca recibí la menor señal, sino…no sé, soy capaz de dejarlo a mi marido…no puede estar TAN BUENO…. jajajajajjajajaja, bueno, dale, te espero afuera, la bebida está a full y el asador comienza a hacer chispas._ ante la confirmación de su amiga de que en segundos iría a reunirse con todos, se alejó de la puerta y luego salió de la habitación.
_Al fin solos_ le dijo burlonamente mientras ella se recostaba sobre la puerta y se llevaba sus manos, libres al fin a la cabeza.
_Decìs una sola palabra de todo este enredo absurdo e inexplicable y te juro que te mato_ él no pudo evitar reírse ante la indignación de ella… no entendía por qué la angustiaba tanto la situación…por el contrario, a él en realidad lo había excitado un poco… bastante en realidad…la piel de ella era evidentemente de seda, no solo por el dorado veraniego, la línea de sus hombros redondeados y los pechos curvos, altos apenas velados por los dedos delicados y largos de ella, le habían despertado sus instintos que venían adormecidos de un tiempo a esta parte.
_Todavía me debes el beso de  bienvenida….creo que después de estar encerrados acá durante quince minutos, casi pegados y medio desvestidos….podríamos entrar más en confianza_
Al relajarse la situación, le pareció hasta cómica y si, divertida también…. Su amiga tenía razón, estaba muy bien y ese perfume la estaba mareando desde hacía más de un cuarto de hora….más segura al saberse presentable y sin lugar a dudas sobre lo que los ojos de él le estaban demostrando, se acercó para darle el beso reclamado.
Los brazos fuertes de él la tomaron de sus muñecas rodeándola por la cintura, podía sentirlo contra su pecho mientras la boca  comenzaba a rozarla.
Pero no podía besarlo…sentía aire, las manos se cerraban vacías, los ojos se abrieron…no estaba a su lado, tampoco la tenía abrazada.
La luz de su velador encendida le permitió ver la hora, las dos de la madrugada, la esperaba otra noche de insomnio….quería retomar el sueño, no revivirlo, pero sí recordarlo para poder conversarlo en su análisis…¿quién era él? ¿lo habría visto alguna vez y su inconsciente lo habría guardado para estas ocasiones? ¿por qué otra vez soñar con su desnudez, con la imposibilidad de cubrirse frente a la mirada de otro?.
Las pesadillas y los sueños recurrentes eran la parte no ganancial de su reciente separación….¿que significaba todo eso?
Aún podía recordar el deseo que la embargaba por ese hombre al final del sueño…quedaba insatisfecha, inquieta….con miles de preguntas en su mente.
Se levantó, fue hasta la heladera, buscó el pote de dulce de leche, necesitaba recuperar energías, sentía que estaba agotada y no iba a ser fácil volver a conciliar el sueño.
Se sentó en una de las sillas de la cocina con las piernas recogidas y mirando por la ventana que daba a una calle desierta y dormida, hundió la cuchara en el pote intentando evocar ese rostro que la visitaba en las madrugadas solitarias.


Patricia Figura, enero de 2014

jueves, 2 de enero de 2014

REINA O ESCLAVA?????

REINA O ESCLAVA?

La pregunta le sonaba una y otra vez en su mente.
Fue lo último que escuchó decir a su analista, fuera del consabido “lo dejamos acá”.
A veces odiaba esos “ejercicios de tarea”…. Pero tenía que reconocer que a la larga era mejor plantearse las cosas.
Aunque estaba cansada.
Muy.
Eso de atravesar los conflictos para salir del otro lado más fortalecida la estaba agotando.
Cuando comenzó terapia, no era porque sintiera que estuviera todo tan mal en su hogar, lo tomó como una crisis de la edad, donde el debe era mayor que el haber si se tenía en cuenta lo planeado veinte años atrás.
Todo el folklore de la casa cómoda, amplia, las vacaciones anuales, los hijos sanos, crecidos, las reuniones con amigos, los fines de semana en familia, la seguridad de una economía fortalecida si establecía algunas comparaciones, la debían tener más que en paz…feliz, plena, satisfecha.
Pero hacía mucho que no se sentía así.
Mucho pesaba sobre sus hombros, un hogar difícil de mantener, un marido que le brindaba todo tipo de comodidades, siempre y cuando él considerara que eran merecidas, que valían la pena…si alguna inversión aunque fuera de poca monta surgía de ella…entonces comenzaban las discusiones…”¿para qué?...¿te parece que necesitamos eso? ….¿si así estás linda….con qué necesidad ese tratamiento?...¿otro televisor?...¿otra vez vas a cambiar los sillones?
Nunca elevaba la voz, todo con cobertura de azúcar.
Al principio, ella seguía los razonamientos de él y le parecían válidos…hasta que tuvo que comenzar a anestesiarse, a resignarse a dormir sus impulsos, a trocar sus gustos por paz… entonces se desató la tormenta, comenzó a rebatir cada argumento y se dio cuenta de que su postura era más que válida, que tenía razón y le costaba ceder a cambio de no pelear.
Los tiras y aflojes la agotaban…quedaba extenuada, solo quería dormir diez horas seguidas, que no la molesten… pero si se recluía, surgía un nuevo motivo de discusión: “llego de trabajar y no hay nada para comer”, “¿ya estás acostada…qué suerte, yo estoy levantado desde las siete de la mañana?”, “¿podes llevar el gato al veterinario….ya que no tenès nada que hacer?”.
Por supuesto que daban todos por sentado que las toallas se lavaban, secaban y perfumaban solas, aparecían limpias como por arte de magia, que los chicos abrían los ojos en el colegio, sin que nadie los despierte, prepare el desayuno de todos, compre absolutamente cada fruta, verdura, carne o dulce que apareciera sobre la mesa, la ropa usada con un toque de varita quedaba colgada en la percha planchada e impecable, que los pisos se mantenían limpios gracias a la chica que iba dos veces por semana, el coche siempre con combustible y su seguro pago, las órdenes de consulta de los médicos de todos volaban de la boca de expendio hasta el escritorio sin que ella hiciera colas interminables…. Y así la lista seguiría hasta el infinito.
Pero mi amor!!!! ¿no es lo que hacen todas las mujeres?, las que tienen la suerte de tener una familia y un marido que las mantenga??????....¿sabès los problemas que tengo yo en mi trabajo?, vos porque estàs acá, tranquila, tenès aire en el verano, calefacción en el invierno, vacaciones, auto en la puerta, una obra social que te cubre todo….mira si tuvieras que ir a las cuatro de la mañana a anotarte al hospital? ¿pensàs que con tu sueldito podrías mantener todo esto?, si estuvieras sola estarías llena de cuentas por todos lados!!!!.... lo único que intento es que todos estemos bien, cuidarnos para estar tranquilos manteniendo todo lo que hice… o que me ayudaste a hacer….no se puede razonar cuando te ponès asì!!!!! Desde que empezaste a ir de ese psicólogo parece que te hubieran lavado el cerebro, no sos vos….NO SOS VOS.
Sos la REINA de esta casa, sin vos no tiene sentido nada, ni mi esfuerzo, mi sacrificio, mi trabajo, mi vida….mis hijos te necesitan y yo también, me muero sin vos.
Ella durante todo ese discurso absurdo pero que él creía una apología del amor en pareja lo miraba con ojos vidriosos, pero no de lágrimas, de enajenamiento…su coraza había comenzado a cubrirla, las balas comenzaban a rebotar, la ira que antes la ganaba en estas discusiones, estaba casi bajo control…¿reina o esclava? Muchas veces pensó en que las bandas de oro que él le regalaba en cada aniversario tenían un nombre perfecto “esclavas”, de hecho, ese era su origen.
De a poco se estaba soltando.
Él se daba cuenta y eso lo enloquecía, no sabía cómo retroceder, cómo volver a tener en su hogar a esa esposa que terminaba claudicando de sus “arranques” por el bien de todos.
“¿Qué es lo que te falta?...le preguntó la noche anterior cuando ella prefirió irse a dormir a km de distancia antes que acceder una vez más a  tener sexo con él.
“Alegría y libertad” fue lo primero que le brotó a ella de sus labios tristes.
“Estàs loca??? De qué te quejas??....deberías ver lo que es estar sola, en la jungla, allá afuera….vamos a ver si tenès vacaciones todos los años, peluquería cada vez que se te antoje, veinte pares de zapatos, tres placares de ropa que ni siquiera usas, coche, casa de fin de semana, el champancito helado, y dos heladeras repletas de todo lo que les gusta a mis hijos y a vos”.
En ese momento se imaginó sola, en un departamento chico, pero de ella, con un balcón con plantas y flores para regar cuando tuviese ganas, con un sillón cómodo para ver películas a la hora que quisiera, o simplemente tirarse a charlar con amigas durante horas sin tener “culpa” de no estar haciendo “nada útil”…se vio escuchando música tranquila mientras leía un libro a media tarde, sin inquietarse por “si la encuentra al divino botón”….una madrugada de charla y mates con quien quisiera….respirar tranquila, sin dar explicaciones, sin estar inquieta sin tener que justificar cada paso.
Y supo la respuesta que tenía para su analista…. Pero sobre todo para ella misma.
Atravesar el conflicto y salir del otro lado, no solo más fuerte sino más feliz.


Patricia Figura, enero de 2014