domingo, 5 de octubre de 2014

Ni Rogado, Ni Robado....

Ni Rogado Ni Robado…

El silencio amistoso las envolvía a ambas, la semi sonrisa dibujada en los labios, las ensoñaciones a flor de piel…. La brisa suave y fresca jugueteaba con los cabellos mientras el sol entibiaba el alma ayudado por el sabor dulce de los recuerdos.
La pregunta quedó flotando en el aire.
Cómo fue que se dio?
Cada una siguió el camino de sus propios pensamientos.
Cómo pueden caber treinta años en tres minutos?
Caben.
Mientras el ir y venir de los caminantes de la costa era casi incesante como telón de fondo, la gigantesca laguna se encargaba de dar paz y sosiego a la vista…. El cielo diáfano permitía hacer dibujos mentales….convertirse en la pantalla infinita de un cine interior.
Cómo fue que se dio? Le preguntaba su amiga, que conocía la historia, casi como ella misma….con su óptica particular, claro, pero los hechos y los “no hechos” eran sabidos, hablados y “desglosados”  como decía la de historia, hasta el cansancio.
Treinta años atrás, comienzo de secundaria…compañeros de siempre, compañeros nuevos, amigas de la infancia, nuevas, grupos de “diosas” , de estudiosas, de “ni”…conviviendo cinco horas por día, creciendo, adoleciendo, armando y desarmando conversaciones, gestos, miradas durante millones de horas.
Y un Karma para una de ellas.
Lo vio y compró inmediatamente.
Compañero, divertido, carilindo….volátil, enamoradizo, infantil y por sobre todo muy escurridizo.
Era como intentar apretar un jabón resbaloso con ambas manos, por algún lado desaparecía, y la sensación de frustración aumentaba en la linda compañera que no estaba acostumbrada a los no.
Hobbies en común, grupos, club, cumpleaños de 15, lentos (aunque los brazos parecieran estacas, lentos al fin), conversaciones con las amigas, desvelos, planes, risas…. Muchas risas organizando millones de estrategias para que la hermosa pareja se formara por fin…. Y NADA.
Cuando se llegó a quinto año, las esperanzas no estaban totalmente perdidas, pero el tiempo se escurría entre las manos, ya era una historia casi “ganancial” para todos….”algo tenía que pasar”….pero el susodicho tenía novia (no siempre la misma) y por otro lado quería muchísimo a su compañera, no daba,  menos en esa época, para disfrutar un rato y después “todo más que bien”.
En el ansiado Bariloche, se llegó a creer que un beso furtivo tuvo lugar entre valijas, caramelos, coordinadores cancheros y compañeros semidormidos…. O tal vez fue la fantasía general que después de cinco años pendientes de esta historia, se negaba a que llegue a un final que no fuera “feliz”.
Pero la secundaria terminó, también la universidad, la vida adolescente, la etapa de estudiante, llegaron los trabajos, las reuniones muy esporádicas entre egresados donde alguna vez coincidieron entre guiños de ojos del resto.
Y con la ùltima etapa, en la que cada uno se conoce mucho mejor de lo que en realidad le gustaría, cuando los valores siguen intactos, pero las cosas toman otra dimensión, donde el prejuicio ya no tiene un lugar predominante y los planteos internos pujan y luchan para ser escuchados…. La casualidad anque causalidad, los volvió a cruzar.
Ella ya no era una tibia quinceañera insegura y un poco enojada.
Tenía todas las letras de la palabra mujer, en mayúsculas…sus premisas eran otras, sus condiciones también…. No solo había aprendido a oírse a sí misma, sino que el autoengaño ya no era una opción.
Él más allá de las canas y algunas atractivas arruguitas al costado de sus ojos tan particulares…. seguía con el travieso aire adolescente que era una debilidad para ella.
Obviamente hay tiempo para todo si la vida está bien vivida….hasta para las revanchas.
Cómo fue que se dio? Le preguntó su amiga cuando ella le contó del encuentro treinta años postergados.
No solo habían conversado animadamente, poniéndose al día uno del otro…tuvieron la yapa…el sabor dulce al despedirse con las manos tomadas prometiendo tal vez volverse a cruzar pronto.
Un instante demorado los labios de uno sobre los del otro.
_Ni rogado, ni robado_ fue la respuesta que le dio a su amiga…._simplemente nos lo dimos_ suspiraron juntas….tantas veces hablado y planeado todo en la adolescencia,  y cuando menos la vida daba indicio, cuando ya cada uno había hecho su camino….una vuelta de tuerca hace su jugada y treinta años después,  un instante los envolvió a ambos bajo un mismo beso.
“Fue como una cuenta pendiente…. Un premio a la trayectoria….me lo merecía” y como si los diecisiete años las volviera a sorprender rieron divertidas hasta que las lágrimas corrieron por sus ojos….la tarde llegaba a su fin, era hora de dejar el paisaje costero y volver a la ciudad, para retomar las obligaciones diarias.


Patricia Figura, octubre de 2014

2 comentarios:

  1. Ay, siempre me dejás con gusto a poco. Como siempre, también, tus relatos me envuelven.

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    1. jajajajajja Olguita!!!!!! y a mì me parecen largos!!!!! veremos si damos otra vuelta de tuerca!!!!

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