viernes, 13 de mayo de 2011

OJALÀ HUBIESE SIDO POR AMOR.


Ojalá hubiese sido por amor

_Jamás me dijiste la verdad….nunca supe la verdadera razón por la que te casaste conmigo_ ya no más miradas de soslayo, sus ojos limpios, francos, luminosos lo miraban de frente.
_ No te entiendo, no entiendo a qué te referís, hablamos durante horas antes de casarnos…aunque no me imagino el motivo para hablar de eso justamente esta noche_ le contestó asombrado mientras acomodaba el nudo de su impecable corbata nueva.
- Me parece que “justamente” esta noche es para tocar el tema_ si bien terminaba de alisar  la gasa flotante de su vestido de fiesta no dejaba de mirarlo, él galantemente se colocó a su espalda y le subió el cierre que terminaba justo debajo de sus omóplatos.
Se demoró un momento acariciando la delicada piel de su esposa y besó ligeramente uno de sus hombros mientras exhalaba un suspiro.
_En pocos minutos haremos nuestra entrada triunfal al salón … veinte años de matrimonio no son para dejar pasar, tres hijos, amigos, familiares, gente de toda la vida nos esperan para compartir un privilegio de pocos y a vos se te ocurre filosofar _ lejos de estar molesto parecía divertido, conservaba ese aire de picardía que la había enamorado tantos años atrás.
_ Bueno, como broche a todo eso que vos mismo enumeraste, sería bueno que por fin y sin ambagues respondieras a mi pregunta_ resuelta le sostuvo la mirada, ya no era la novia infantil y quijotesca de tantos años atrás, cuya premisa era lograr que su apuesto marido se enamorara de ella de la misma manera en que ella lo estaba de él.
_Si no me constara, y me consta, lo joven, lúcida y segura que sos, sospecharía que estás con los conflictos de la “mediana edad”_ tomó su saco impecable, aunque el de la boda aún le hubiese entrado, deportista como era sólo en poco había cambiado su físico, en la mitad de la cuarentena se veía firme, ágil y atractivo como lo fuera cuando se casó.
Ella terminó de anudar las sandalias a sus tobillos, el tajo del vestido llegaba casi hasta la cadera y mientras se sentaba en el amplio lecho se le deslizó dejando al descubierto sus piernas delgadas y largas, colocó sus brazos hacia atrás y sólo con la mirada mantuvo el interrogatorio.
Él le envió una mirada larga y apreciativa, por fin claudicó  y cruzándose de brazos se sentó en el silloncito que estaba frente a ella y que a menudo era el depositario de todas las prendas usadas, carteras, y compras que aun no tenían un lugar destinado en el placard.
_ Desde el momento en que te propuse casamiento supiste el motivo, estuviste de acuerdo, convenciste a tus padres, firmaron por ser vos menor de edad, fiesta soñada, una casita de dos por dos , muebles recolectados, regalos que nos equiparon, largas siestas descubriendo la pasión , el placer… todo eso lo sabés tanto o mejor que yo_
Acomodó un mechón de su cabello abundante  todavía, mientras observaba y trataba de descubrir la inquietud de su esposa.
_ No te pedí que relates una sucesión de hechos, te he pedido que de la manera más simple me dijeras porqué te casaste conmigo… tal como estaban las cosas hubiese sido más lógico que eligieras a alguna de las que salían con vos ¿no?_
_ Por Dios!!! Celos retrospectivos???.  No te entiendo y te confieso que no encuentro divertido todo esto, no se a dónde pretendés llegar ni que te impulsa a tratar de sostener una discusión en nuestro aniversario quince minutos antes de ir hacia nuestra fiesta._ se revolvió incómodo en el sillón pero jamás dejó de mirarla.
_En absoluto quiero una discusión…lejos de mi, simplemente que apenas nos conocíamos cuando casi en un arrebato me pediste que fuera tu esposa, eras uno de los amigos de mi hermana mayor, yo estaba loca por vos desde siempre, cada vez que se reunían en casa a bailar, jugar a las cartas, o para las interminables mateadas de los feriados, llegabas invariablemente con una chica distinta colgada del brazo, se iban juntos, me llegaban comentarios… sabés bien que por ser la más chica jamás me dejaban participar de esas reuniones, apenas si alguno distraídamente me saludaba, pero yo sabía que no sólo me gustabas muchísimo sino que fantaseaba con ser tu esposa no una de las “afortunadas del momento”_sus ojos eran tan soñadores como cuando fuera una novia adolescente…para algunas cosas no iba a madurar jamás, podía dirigir una casa, llevar adelante la familia, trabajar por épocas, tener hijos que dependían de ella para todo lo importante, pero siempre iba a necesitar el romanticismo, el replanteo, la seguridad afectiva.
Él la miraba entre atónito y divertido.
Aliviado también, nunca se sabe que fantasma del pasado puede materializarse para hacer un jaque a la cuidada y protegida rutina familiar.
_Bueno, bueno, estás necesitada de mimos tal vez?? Estoy demasiado ensimismado en mis asuntos?_ le sonreía incluso con sus ojos, adornados con finas arruguitas que los hacía parecer más dulces aún._ Sucede mi querida que un día esa nena molesta que se escondía para escuchar las conversaciones “de grandes” casi me lleva por delante en la calle convertida en una joven muuuuuy atractiva, con unos ojazos inteligentes y a la vez con tal inocencia como hacía tiempo que yo no encontraba en nadie…fue como un golpe en pleno estómago, embobado por la hermanita menor de una de mis amigas…demasiado para contárselo a los muchachos y aguantar las cargadas encima_ ella lo miraba atenta y sonriente, sin perder detalle de su versión.
_ Pero después de muchas tribulaciones conmigo mismo, hice números, no acerca de la diferencia de edad, sino algo bastante menos romántico pero necesario, y supe que podía mantenernos a los dos y que con el tiempo podía mejorar la situación así que antes de escuchar cualquier campana en contra fui y te hablé_ abrió los brazos en un gesto final y luego extendió las manos hacia ella que se sentó en su falda y se arrebujó contra él.
_ Y a mí casi me da un ataque, si se hubiese caído la luna me hubiera asombrado menos, creí que era un apuesta que tenías que cumplir, una broma, que de un momento a otro iban a aparecer los otros riéndose _
_Y se rieron…pero de mí. Claro que después tuvieron que cerrar la boca, te miraron con más atención y tuvieron que reconocer que mi alboroto era justificado, la pasión que sentía me llevó a perdirte matrimonio antes de ser mi novia….espero haberte recompensado después_ le quiñó un ojo travieso, se paró levantándola a ella y le ofreció feliz un brazo para salir de la alcoba.
_ Sobradamente, amor_ le contestó risueña mientras salían, aunque su mente inquieta, su diablito interior, no pudo dejar de susurrarle “ojalá hubiese sido por amor”.


                                                                                     Patricia Figura, marzo de 2008









4 comentarios:

  1. Esta vez me dejaste patitiesa. No entendí el planteo y la respuesta de él da a entender que estaba enamorado. ¿Estoy tan gagá? "splicame".
    Pero acá en el blog, no quiero que todos se den cuenta que me agarró el viejazo y me transformó en analfabestia, eh? Dale que sí!!!!!

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  2. jajajajj Olga, me rio sola como los locos....ella querìa evidentemente que le dijera que se casò por amor, porque se enamorò de ella ( tal como ella lo estaba de èl) y èl en su inocencia no se da cuenta de las palabras que su mujer necesita y se centra en la pasìòn que ella le provocò cuando dejò de ser una nena molesta para convertirse en una inquietante joven mujer.

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  3. Todas necesitamos oír de los labios de nuestros amados, la reafirmacion del amor. Es una renovación de los sentimientos, aunque podamos ver la devoción, la frase es la que llena de placer y completa nuestra unidad como parejas. A pesar del tiempo la palabra te amo, siempre rejuveneces ese sentimiento tan valorado. Besos Patricia, un relato cotidiano dentro de su complejo dialogo.

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  4. tal cual manzy.... y a medida que pasa el tiempo, màs se necestia, nada hay que dar por sentado o sobreentendido.

    besos

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